¿A ustedes también les dijieron lo mismo?
jejeje
El objetivo de este blog es compartir con ustedes información, ideas y las aventuras que implica ser Consejero de nuestra Federación de Estudiantes en estos días donde la pólitica parece ser algo añejo de un universo lejano y ajeno. Pero hoy, cuando la virtualidad nos da un sinfín de herramientas para generar redes, enecender debates e imaginar mundos, es cuando cada página es, en el fondo, una pequeña revolución. Aquí comparto la mia con ustedes-

¿Qué hacer, entonces? Se ha dicho que sea la Corte Suprema o los colegios de la orden los que verifiquen la calidad de los postulantes. También ronda la idea de distinguir entre abogados del foro y corporativos, exigiendo distintos requisitos para unos y otros. En fin, las opciones son muchas. Sin embargo, casi todas requieren una modificación legal, lo que hará engorrosa y lenta la solución, y generará suspicacias respecto de las presiones e intereses en juego. Por esto, parece un mejor camino involucrar a todos los actores de la enseñanza y práctica legal. En Chile existe un modelo muy exitoso en la materia y que no necesitó de la ley: el Examen Médico Nacional. Cabe recordar que dicha prueba es, además, voluntaria para las Escuelas de Medicina. Sin embargo, dado su prestigio, cada vez son más las que, libremente, se han incorporado.
Esta experiencia, que supone la formulación de un examen que mide conocimientos y competencias mínimas al final de la carrera, sirve de ejemplo acerca de la posibilidad de establecer, sin reforma legal, un instrumento preciso, rápido, confiable y menos costoso, que, al mismo tiempo, asegura la participación de toda la comunidad interesada y la libertad de enseñanza de las universidades. Una solución de este tipo puede ser mucho más eficaz para garantizar calidad y flexibilidad que una simple ley. De hecho, actualmente es ella la que regula cómo conferir el título de abogado, pero hay consenso de que ha sido superada por la realidad y que no asegura ni excelencia ni adaptabilidad.
En este sentido, en el ámbito del Derecho podría adoptarse un sistema semejante sobre la base de un examen nacional que mida lo fundamental, lo que ningún abogado puede ignorar. Sobre este cimiento mínimo, cada Facultad podrá desarrollar su propio proyecto, según cual fuere el perfil profesional al que se aspire. Habrá algunas que pongan el énfasis en lo público, otras en lo privado, la de más allá en lo internacional y la de acá en lo ético. En consecuencia, a partir de un núcleo común, nacerán numerosas y diferentes iniciativas que reflejarán los diversos intereses y necesidades, frente a las cuales la sociedad tendrá la información y certeza sobre el nivel de calidad de cada una de ellas. A su vez, las mismas universidades obtendrán de este examen valiosa información sobre la enseñanza y los enfoques que están entregando. Ello contribuirá a su propia evaluación, les permitirá introducir cambios y medirlos, así como fijar planes futuros con metas precisas y objetivos claros. Esto debiera contribuir, como es obvio, a tomar la enseñanza legal muy en serio y a su continuo mejoramiento.
Creyendo en el camino universitario abierto en Chile por las Facultades de Medicina, los decanos de las Facultades de Derecho de las Universidades de Chile y Pontificia Universidad Católica de Chile estiman necesario contribuir a garantizar a la sociedad chilena un adecuado nivel de calidad de los estudios jurídicos, constituyéndose desde ya en una Comisión de Decanos para implementar un Sistema de Examinación que sirva a los altos intereses del país, comprometiéndose a invitar a ella a los decanos que participen de igual espíritu de solidaridad.
Arturo Yrarrázaval Covarrubias
Decano Facultad de Derecho
P. Universidad Católica de Chile
Roberto Nahum Anuch
Decano Facultad de Derecho
Universidad de Chile
El Doliente
Óscar Hahn
Pasarán estos días como pasan
todos los días malos de la vida
Amainarán los vientos que te arrasan
Se estancará la sangre de tu herida
El alma errante volverá a su nido
Lo que ayer se perdió será encontrado
El sol será sin mancha concebido
y saldrá nuevamente en tu costado
Y dirás frente al mar: ¿Cómo he podido
anegado sin brújula y perdido
llegar a puerto con las velas rotas?
Y una voz te dirá: ¿Que no lo sabes?
El mismo viento que rompió tus naves
es el que hace volar a las gaviotas.

Compañeros:
En el último tiempo desde diversas organizaciones sociales hemos estado tratando de idear nuevas formas de movilización que vayan más allá de la marcha y el slogan, y es en este sentido que se ha hecho un gran esfuerzo por realizar una consulta nacional que le permita a todos los chilenos expresar su opinión sobre la educación que queremos para nuestro país.
Esta Consulta Nacional de Educación se llevará a cabo los días Miércoles 2, Jueves 3 y Viernes 4 de Julio a lo largo de todo Chile, y todo quien quiera puede colaborar con esta iniciativa.
¿Cómo participar?
Primero: Votando
Se puede votar en cualquiera de las urnas que se instalarán en diferentes puntos a lo largo del país, o por Internet en http://www.consultaeducacion.cl
Segundo: ayudando a difundir la consulta. Para ello pueden reenviar este mail, publicitar la página, o cualquiera de las herramientas de difusión que estimen conveniente.
Por último: Instalando urnas en su lugar de trabajo, colegio, universidad o espacio público. Para esto pueden inscribirse como delegados en la web http://consultaeducacion.cl y plantear sus dudas en el mail delegado@consultaeducación.cl
WWW.CONSULTAEDUCACION.CL
Gabriel Boric Font
Consejero Fech por Derecho 2007-2008

Compañeros de Facultad:
Frente a los sucesos del día viernes me parece importante hacer una reflexión que vaya un poco más allá de las pasiones que desatan coyunturas como éstas.
¿Cuál es la situación?
Un grupo de compañeros, profundamente frustrados por ver la inactividad de Derecho frente al contexto nacional, deciden tomar la iniciativa, y desde una masiva (en comparación con la realidad común de las asambleas en la facultad) asamblea, levantan la idea de una toma. Frente a esto, otro grupo de estudiantes, replican que una toma, o cualquier tipo de medida de fuerza debe ser decidida por todos los estudiantes en un referéndum. Nuevamente, y como ha tendido a pasar en el último tiempo, la discusión se radica en las formas de una eventual movilización antes que en el contenido de la misma. Claro, el contexto presiona sobre todos. Último día de clases, LGE aprobada por la ventana en el Congreso, decaimiento de las movilizaciones a nivel nacional producto de un fuerte desgaste de espacios que llevan más de un mes movilizados, la ya mencionada frustración ante la pasividad de la facultad, juventudes políticas disociadas de sus partidos (radicalización de las mismas en su marco frecuente de acción), entre otro factores condicionan y envalentonan a este grupo de estudiantes que ven en la toma una salida a la desidia del estudiante ausente que de la facultad. ¿Para qué? Yo por lo menos, todavía no lo tengo claro.
Y he ahí a mi entender uno de los principales problemas de la coyuntura de hoy. Soy de la idea de que una movilización tiene sentido sólo si es funcional a los objetivos que previamente nos trazamos. Si la movilización no favorece a estos, y los costos son mayores, esta es inoficiosa. Pero peor aún, si no se sabe que se quiere lograr con la movilización, esta no sólo carece de sentido, sino que además no es defendible mediante una argumentación razonable, y sólo es posible materializarla y defenderla a través de vías de hecho. Entonces entramos necesariamente al complicado asunto de la legitimidad, y en este sentido una medida de fuerza podrá ser legítima por perseguir un justo fin, pero si es llevada a cabo sin tomar en cuenta a quienes afecta materialmente, es una medida de fuerza sin fuerza, que instala en la esencia de la movilización las mismas contradicciones que en un principio se criticaban.
Ahora, ¿Cuál pueden ser el objetivo de esta movilización? Evaluémoslo en torno a su funcionalidad:
Manifestar descontento con la aprobación de la LGE.
Los argumentos que se pueden dar aquí son varios, por un lado que el acuerdo entre la Concertación y la Derecha desconoce las posturas de los actores sociales en la educación, y nuevamente la clase política se encierra en si misma y negocia a espaldas de la ciudadanía organizada. Por otro, y entrando más en el contenido de ley misma, argumentar que el costo de oportunidad de haber aprobado esta ley y no haber vuelto a abrir la discusión es tremenda. ¿Por qué? Algunos esbozos que es necesario desarrollar con mayor detención:
a-) Mantiene la posibilidad de seleccionar: Los colegios que reciben aporte público o subvención debieran cumplir con ciertas condiciones necesarias para una educación de carácter público. Una de esas es que todos los niños deben tener igualdad de oportunidades, sin importar las características de sus padres. De este modo es impresentable que colegios privados que reciben financiamiento público seleccionen estudiantes de acuerdo a la capacidad de pago de sus padres o a su postura religiosa.
b-) Mantiene la posibilidad de lucrar con recursos públicos: Para los sostenedores que administran colegios incentivados por el beneficio económico que pueden obtener de éstos, la calidad de la educación que imparten no es producto de su responsabilidad como actores educacionales, por lo que la calidad está condicionada a los incentivos que les otorgue el mercado.
c-) No contempla una preocupación especial por la educación pública: Más allá de apoyar y reconocer la diversidad, el Estado debiera velar por un espacio en que esta diversidad se relacione, para que así los futuros adultos tengan una experiencia de tolerancia y de reconocimiento de los demás individuos. Un sistema educacional que segrega, donde los ricos estudian con los ricos, los pobres con los pobres y los de convicciones religiosas con quienes piensan como ellos, es un obstáculo para la construcción de una sociedad tolerante, democrática y pluralista.
¿Sirve una toma de nuestra facultad para expresar esto?
Creo que una toma de Derecho en este contexto, aunque puede tener algún grado de impacto público, no pasa más allá de la sorpresa. Ahora, no nos podemos tampoco resignar frente a esta situación y bajar los brazos una vez que la aplanadora institucional nos pasó por encima. Hay que explicitar nuestro malestar con contenido, deslegitimar al gobierno y la clase política, y fortalecer instancias donde se encuentran y debatan los actores sociales de la educación. ¿Cómo? Creo que la consulta nacional por la educación (www.consultaeducacion.cl) que se está organizando desde la Fech, las propuestas de financiamiento que se están desarrollando desde la misma Federación en conjunto con académicos vinculados a educación, las cartas a los diarios y la socialización de nuestros puntos de vista con nuestros compañeros pueden ayudar. No nos salgamos de la realidad y ante la desesperación justifiquemos cualquier cosa.
En conclusión, mi opinión es que hay que manifestarse en desacuerdo con lo sucedido el viernes. En lo personal, desde una posición autocrítica por no haber hecho los esfuerzos suficientes para instalar la importancia del debate educacional en la Facultad, pero entendiendo que medidas como estás no son funcionales a los objetivos que persiguen, y no son producto de un debate de mayorías. Hay que defender el diálogo, porque en el fondo, la radicalidad, se juega en la masividad, y no en quien habla más fuerte.
Se podrá criticar que hay que tomar todas las medidas posibles para frenar la aprobación de la ley, sin embargo, creo que frente a todo problema es importante partir de la base de que es posible que nosotros no podamos solucionar el conflicto en su totalidad. Y entender eso nos permite fijar la vista en objetivos más concretos y más reales, pero siempre pensando en el largo plazo. No es necesario ser omnipotentes para ser revolucionarios.
Finalmente, respecto al desalojo, mi opinión es que el Decano se equivocó profundamente porque trató a nuestros compañeros como delincuentes que no son, y respondió con fuerza sin haber siquiera intentado el diálogo, y eso siempre es un error. La facultad y la Universidad pierden con medidas de este tipo, y nuevamente, ahora desde la contraparte, se incurre exactamente en lo que se critica.
Saludos
Gabriel Boric Font
Consejero Fech por Derecho 2007-2008
Compañer@s de Facultad:
Mañana, como estudiantes de nuestra facultad, tenemos que decidir en un referéndum si es que nuestra facultad paraliza sus actividades a partir del Martes hasta el Viernes de la próxima semana, desde las 9:40 hrs. en adelante, manteniendo en todo caso la calendarización de evaluaciones en su curso normal.
Frente a esta coyuntura, me parece importante detenerse un segundo a reflexionar, antes de reducir la discusión solamente a una dicotomía de “si o no” al paro y centrarse en el contenido de esta movilización para después evaluar si es que el mecanismo propuesto es funcional a los objetivos que se persiguen.
Nos encontramos hoy en un contexto de movilizaciones nacionales, en donde desde un nebuloso panorama de demandas repartidas por todo Chile, podemos encontrar una transversalidad en la voluntad de poner fin al proceso de “Precarización de la educación”. En ese sentido desde diversos actores sociales participes del mundo educativo se levanta un rechazo a la Ley General de Educación, un cuestionamiento al Lucro, y una crítica profunda al sistema municipal de administración de la educación pública. A su vez, en la Universidad de Chile, los estudiantes impulsan una rediscusión de la Reforma del Pregrado y se niegan a aceptar el llamado “Plan Bicentenario de revitalización de las Artes y Humanidades”, exigiendo un debate abierto sobre el mismo. Finalmente en nuestra Facultad, nos encontramos frente a un informe de la comisión evaluadora de nuestra reforma que constituye una arremetida homegenizadora formalista, que apunta a juridizar la enseñanza del Derecho, quitándole importancia a las Ciencias Sociales como elemento fundamental de la formación integral de un abogado.
Salvo el último punto, los temas que se han consolidado como ejes de esta movilización nos resultan hoy ajenos y pareciera en principio que no vale la pena paralizar nuestras actividades normales por unas demandas que escapan de nuestra competencia. Y he aquí a mi entender, el elemento central de este asunto.
Hoy, nuestra facultad se encuentra profundamente aislada de la realidad universitaria y nacional, comportándose como un feudo autárquico en la estructura de la U, y perdiendo peso a pasos agigantados en el debate público nacional. ¿Es que acaso nuestra escuela no tiene opinión sobre la reforma educacional en marcha en el país? ¿No tenemos una postura sobre los cambios que se están produciendo en la Universidad de Chile? ¿O es que sus a sus alumnos y cuerpo académico no les interesa lo que sucede más allá de los pasillos de Pio Nono? Creo sinceramente que no es así, sin embargo es un hecho que pese al interés que como sujetos particulares tengamos en el debate público en que está sumergido el país, lo cierto es que hoy, no estamos dando estas discusiones como comunidad académica.
Ahora, la pregunta que cae de cajón es ¿Se solucionan estos problemas con un paro?
Y la respuesta en principio es que no. Porque lo cierto es que no vamos a solucionar los problemas relativos a la educación en Chile, ni el proceso de modernización de la U, y ni siquiera nuestros problemas locales a través de un paro. Porque un paro que sea sólo una paralización de actividades solamente sirve para decir que “Derecho está movilizado”, confundiendo a la institución material con los sujetos que la componen, y para darnos unas falsas vacaciones en medio del vértigo de final de semestre.
Entonces, ¿Qué sentido tiene votar que Si mañana?
Votar que si mañana tiene sentido sólo en la medida en que el paro nos sirva para discutir, socializar información y comenzar un largo proceso de integración de nuestra facultad a la realidad Universitaria y Nacional. Tiene sentido sólo si hay actividades organizadas en torno a los temas que hoy nos conflictuan. Tiene sentido sólo si somos capaces de organizar jornadas de discusión, debates, boletines, conversaciones con gente de otros campus y encuentros con nuestros profesores entre otras actividades posibles.
En este sentido, desde el Consejo de Representantes se ha formado una comisión que está organizando una serie de instancias para encontrarnos y discutir. Les adjunto el documento que calendariza las actividades a realizar durante la semana. Los invitados a las actividades propuestas aun están sujetos a confirmación que se entregará durante el día de mañana.
Finalmente, mi llamado es que mañana voten en conciencia, y si optan por la opción Si, lo hagan sólo en la medida de que estén dispuestos a participar de las actividades propuestas para comenzar a integrar a nuestra facultad a la discusión sobre los grandes temas del país, como sin duda alguna es la Educación.
Saludos
Gabriel Boric Font
Consejero Fech 2007-2008
