domingo, 12 de febrero de 2017

Sobre viaje a Isla Lennox

La columna de Carlos Peña publicada este domingo en El Mercurio a propósito de la polémica generada a partir del traslado de mi familia a isla Lennox en una embarcación de la Armada (la pueden leer aquí), invita a una reflexión pausada y profunda respecto del hecho en si, pero por sobre todo, de mi conducta, en atención a mi cargo de parlamentario y condición de personaje público. 

Es por ello, y porque creo firmemente que quienes cumplimos un rol en política debemos estar sometidos a un exigente escrutinio público sin victimizarnos ni alegar persecución cada vez que se nos cuestiona o critica, que he decido responder la interpelación realizada por el profesor Peña.

En primer lugar, vale la pena revisar los hechos:

Hace un par de años surgió en mi familia paterna la idea de realizar un homenaje a Ive Boric (mi bisabuelo, fallecido a fines de la década del ’30), quien fuera junto a su hermano Sime, el primer integrante de la rama Boric en llegar a Chile desde Croacia (en ese entonces parte del Imperio Austro-Húngaro) en 1895. Llegaron junto a cientos de coterráneos empujados por la pobreza que se vivía en sus tierras y las expectativas, como tantos inmigrantes de ayer y hoy, de una vida mejor en este nuevo y desconocido lugar. Para ello, se establecieron en Punta Arenas, desde donde partieron a las remotas islas del sur del canal Beagle en busca de oro, que como cuentan los historiadores, resultó ser sumamente escaso en la zona. Junto a Bozica Crnosija formaron una familia de 11 hijos que dejó un legado en diferentes ámbitos en la región de Magallanes. Pero la historia de mi familia no es lo relevante en este asunto.

El homenaje consistía en un pequeño monolito (hay cientos de pequeñas construcciones de estas características a lo largo de Chile) con una placa recordatoria a instalar en Isla Lennox. Para poder instalarlo es requisito obtener una autorización del Ministerio de Bienes Nacionales, la que fue otorgada con fecha 14 de Noviembre de 2016 (adjunta en la foto). Esta autorización a su vez señalaba que para viajar a la Isla era necesaria la coordinación y autorización de la Armada, ya que la Isla Lennox se encuentra bajo la tuición exclusiva de la Armada de Chile (Dec. Ex. Nº 367 de 02/04/2002). Esta coordinación se realizó durante los meses siguientes, y para el viaje en cuestión se aprovechó un recorrido de rutina que realiza la Armada para el abastecimiento de zonas aisladas. Cabe señalar, de manera clara, que yo no participé directa ni indirectamente en ninguna de estas gestiones, consciente que esto podría haber significado una presión indebida a la institución. 

Además, creo importante corregir una versión que se ha difundido sobre el asunto: que yo o mi familia habríamos pagado a la Armada por el servicio de transporte prestado. Esto es absolutamente falso y doy fe que no hubo pago alguno. De haber sido así, tendría razón Peña cuando afirma que esto más que subsanar el mal, confirmaría el privilegio.  


El cuestionamiento (o al menos uno de ellos) versa entonces respecto de si yo, o mi familia, utilizamos influencias indebidas para acceder a un privilegio que no cualquiera tendría (“que todos tengan derecho al mismo trato”). Creo que en este punto existe en la opinión pública un desconocimiento respecto del rol que juega la Armada en la conectividad de zonas extremas. Para poner un ejemplo, el año 2007 (antes de ser parlamentario, e incluso antes de haber tenido cualquier cargo de representación estudiantil), solicitamos a la Armada, en conjunto con 2 compañeros, si podíamos subirnos a la embarcación que en una fecha determinada haría un viaje de abastecimiento a Puerto Toro (el poblado más austral del mundo, en la foto), solicitud que fue acogida favorablemente por la institución. Como este, hay muchos casos de personas que previa solicitud formal han viajado a lugares remotos, como Puerto Edén o Juan Fernández, en embarcaciones de la Armada cuando hay disponibilidad de cupos y se enmarca en un viaje rutinario (no puesto a disposición de manera especial para quien lo solicita).

Sin embargo, el cuestionamiento que se me ha hecho no se agota allí. Me parece que la pregunta de fondo es cuál es el estándar de conducta exigible a una persona que se dedica a los asuntos públicos, y en particular, a un parlamentario. Y en esto creo que Carlos Peña tiene un punto. Es evidente que frente al nivel de desprestigio de la política en Chile, cualquier hecho reñido no ya con la ley, sino con la ética, resulta inmediatamente reprochable. El problema aquí recae en definir una ética común, tarea difícil y a la que quienes no buscan la verdad sino enlodar al del frente (independiente del color que sea), hacen un flaco favor. 

En perspectiva, creo que existe una duda razonable sobre el asunto. En particular porque aunque yo no haya hecho gestión alguna para materializar el viaje en comento, resulta atendible cuestionarse si es que se accedió al traslado de mi grupo familiar para una actividad privada debido a mi condición de parlamentario.

Y como tengo la convicción de que es correcto exigir un estándar de conducta mayor a quienes se dedican a los asuntos públicos, bien vale pedir excusas a quienes han visto en este episodio un hecho de uso injustificado de privilegios. Ofrezco además mis disculpas a la Armada de Chile por haberla envuelto en esta polémica que podría haber sido prevista. Y en esto la responsabilidad es mía.

Para terminar, un mensaje a quienes a propósito de esto han tratado de empatar sus situaciones de corrupción y viven escudándose en un legalidad deficiente para no reconocer sus errores. Estoy profundamente convencido de que en tiempos de crisis política como los que vivimos en Chile es más urgente que nunca reivindicar la acción política como herramienta colectiva y honesta para la transformación, por lo que seguiré denunciando con fuerza a quienes han hecho de la política una empresa personal o la han puesto al servicio de unos pocos. Y en ese camino somos muchas y muchos, y seremos cada día más.

Un abrazo

Gabriel



viernes, 6 de enero de 2017

Sobre la CEP, una breve reflexión

La aprobación que tenemos con Giorgio solo tendrá sentido si logramos transformarla de adhesión personal a adhesión en un proyecto colectivo. Y ese proyecto colectivo hoy por hoy es el Frente Amplio que estamos construyendo.
A su vez este Frente Amplio no puede limitarse solo a la disputa electoral. Si bien lo electoral es un espacio donde hay que estar y competirle en todos lados sin concesiones a la derecha y a la Nueva Mayoría, nuestra prioridad debe ser la formación de núcleos territoriales que sean parte y a la vez impulsores de las luchas sociales del pueblo de Chile. Esto implica asumir un desafío complejo: en tiempos de desprestigio e indiferencia de la política, salir con fuerza a reivindicar la política como herramienta de transformación colectiva. Reimaginándola, pero defendiéndola.
No nos mareemos con encuestas ni elecciones, la superación del neoliberalismo y la construcción de un nuevo orden solo será posible si convocamos a una mayoría social para hacerlo en conjunto. Y esa pega es larga.
Si no, corremos en el riesgo de caer en el cretinismo parlamentario. Y ese riesgo tenemos que combatirlo recordándonos permanentemente pq y para qué estamos donde estamos.
A seguir poniéndole

miércoles, 26 de octubre de 2016

Invitación a exponer en seminario en Barcelona

Buenos días! Escribo desde Barcelona, desde donde la red de estudiantes de posgrado chilenos en el extranjero junto a la Universidad de Barcelona me han invitado a participar en la Conferencia Encuentros 2016. Y quiero aprovechar este breve post para contarle pq nos ha parecido importante asisitir

Nos invitaron para ser expositores junto a varios academic@s y líderes sociales de todo el mundo (http://redencuentros.org/encuentros-barcelona-2016/speakers/) que incluye a dos premios nobel, el sociólogo Alain Turaine, la ministra de educación Adriana Delpiano, el rector de la USACH Juan Manuel Zolezzi; el diputado Giorgio Jackson; el científico Pablo Valenzuela; y los ex ministros José Joaquín Brunner y Germán Correa. El tema de este año es “Conocimiento para la equidad social” y yo expondré en particular sobre las reformas instauradas en Chile durante la dictadura, en particular nuestro sistema de pensiones y las consecuencias de las AFP, y en otro debate sobre la emergencia de nuevas alternativas políticas (como el Movimiento Autonomista) en el actual contexto chileno. Además aprovecharé la instancia para reunirne con la alcaldesa de Barcelona Ada Colau y parlamentarios amigos de Podemos, tanto en Barcelona como en Madrid, para intercambiar experiencias y estrechar lazos.

Creemos que este tipo de esfuerzos son fundamentales para entender que no estamos solos en la lucha por una sociedad más justa y que solo al calor de reflexiones colectivas como esta y de organización social y política vamos a poder transformar las cosas.

Por si acaso, pedimos todos los permisos correspondientes en el Congreso (http://gabrielboric.cl/documentos/view.php?id=317) y renunciamos al viático que le dan a los parlamentarios cuando viajan al extranjero.

Les estaré contando como sale!

lunes, 24 de octubre de 2016

1era reflexión post elecciones

Lo sucedido en Valparaíso despierta unas esperanzas y alegrías tan incontenibles, tan radiantes y tan nobles, que corremos el riesgo de encandilarnos. Y el que se encandila choca.
Creo por lo mismo que es importante no dejar de ver el panorama general, de altísima abstención, de cosificación del debate, y de lento despegue de las fuerzas emergentes.
Y en ese contexto me parece importante hacernos cargo de que en particular en Punta Arenas, no nos fue como esperábamos. Si bien logramos elegir un tremendo concejal (Arturo Diaz), la votación de alcalde nos dejó con un sabor amargo. Dejamos todo en la cancha y aunque nuestra compañera Jessica Bengoa se la jugó creciendo día a día, no logramos convocar a nuestros vecin@s con nuestro proyecto. Corresponde entonces realizar una autocrítica del trabajo hecho, identificar los errores cometidos, y repensar tanto el programa que levantamos como la forma en que nos relacionamos con nuestra comunidad. Y esto siempre con espíritu constructivo, sin autoflagelancias paralizantes.
Este tropiezo electoral nos debe servir para madurar y por sobre todo, para redoblar esfuerzos en nuestro trabajo en los movimientos sociales, que es de donde venimos y donde debemos estar, más allá de la coyuntura electoral.
Aquí nada termina...

jueves, 29 de septiembre de 2016

Nuestra posición frente a la salmonicultura en Magallanes

Esta semana hicimos pública en Magallanes nuestra postura como diputación frente al avance de la industria de la salmonicultura en la región. Lo hicimos después de un proceso serio y responsable de diálogo con todos los actores, de generar debate y de solicitar información, y con el objetivo de prevenir desastres socio/ambientales en vez de limitarnos a reaccionar sobre hechos consumados.

En resumen solicitamos a las autoridades correspondientes lo siguiente:

1-. Detener el otorgamiento de concesiones, a través de una moratoria, hasta que exista un estudio sobre la capacidad de carga que los distintos sectores de la región tiene, para albergar concesiones de salmonicultura sin poner en riesgo nuestros ecosistemas marinos.

2-. Dotar a SernaPesca de capacidad real de fiscalización. Para esto se requieren mayores recursos, facultades y autonomía.

3-. Adaptar de la normativa a las realidades locales. Magallanes posee condiciones climáticas, geográficas y ecosistémicas muy particulares, que la regulación actual no considera.

4-. Mejorar de las condiciones laborales, tanto de seguridad como de bienestar.

5-. Incrementar el monto que se paga por las patentes de acuicultura y las comerciales, estableciendo la obligación del pago de estas últimas en la comuna donde se encuentran los centros de cultivo.

La columna publicada en La Prensa Austral la pueden ver en el sgte link:


Y para una fundamentación más detenida sobre nuestra posición, con links a más información, aquí:



Un abrazo

jueves, 22 de septiembre de 2016

Reflexión sobre la historia en un día de trabajo

Hoy en Punta Arenas estuve en muchas actividades compartiendo con el pueblo chilote, y quiero hacer una pequeña reflexión.
Muchas veces la historia oficial se construye desde los hitos, las instituciones, o la elite y su devenir, pero normalmente se olvidan los procesos y las cotidianeidades que forjan el espíritu de un pueblo.
Hoy conmemoramos 173 años de la toma de posesión del Estrecho de Magallanes por un grupo de 23 personas, que embarcados en la goleta Ancud llegaron después de 4 meses de dura navegación e idas y vueltas a la punta de Santa Ana para afirmar la soberanía chilena ya declarada en diversas Constituciones pero nunca ejercida realmente. Eran en su mayoría chilotes, y desde esa fecha marcaron con su esfuerzo el desarrollo de nuestra región.
Desde el traslado de Fuerte Bulnes a la Punta Arenosa, el crecimiento de la ciudad, las primeras huelgas en la las estancias (y su violenta represión sin fronteras), la venida de mujeres a trabajar sin futuro cierto, la construcción de poblaciones a puro ñeque, acarreando las maderas y herramientas al hombro por kilómetros como hoy nos contaban unas tremendas abuelas de un club de adulto mayor de la 18 de Septiembre, l@s chilotes han sido protagonistas del desarrollo de una región improbable, que se han levantado cientos de veces a la adversidad y que hoy constituyen parte de la esencia de la identidad magallánica.
La historia no es una historia detenida, y hoy me toco verlo en los clubes, en la calle, en los gimnasios, en las ceremonias, en las comidas, y sobre todo, en los ojos de quienes agradecian algo tan simple como que les reconozcan su lugar en la historia.
Estos días son los que le dan sentido a esta pega...

Monumento a la Goleta Ancud


jueves, 8 de septiembre de 2016

Minuto de silencio 2

Se ha generado un debate interesante a partir de la polémica por el minuto de silencio a los escoltas de Pinochet. Han habido hartas descalificaciones oportunistas y caricaturas, pero también comentarios críticos de buena fe con los que creo vale la pena dialogar. Lo hago no para dar explicaciones ni justificarme, sino para contribuir a reflexionar colectivamente sobre un tema tremendamente complejo, y no quedarme en la comodidad de las declaraciones unilaterales. No está demás señalar que en estas palabras no me arrogo la representación del Movimiento Autonomista en el que orgullosamente milito.

Creo que en este tema hay varios puntos a considerar. El 1ero y básico, es que todos los deudos tienen derecho a llorar y homenajear a sus muertos, independiente de su comportamiento en vida. La pregunta que se desprende inmediatamente después es si pueden hacerlo en un espacio público, y más aún si ese espacio pretende ser representativo de un país, como es el caso del Congreso Nacional. Ahí el tema se vuelve más complejo y la verdad no tengo una respuesta categórica. Tengo claro que sería totalmente inaceptable cualquier tipo de homenaje al dictador y a cualquier violador de derechos humanos. Pero los uniformados muertos ese día, ¿entran en esa categoría? Tengo dudas (de hecho la Comisión Retigg los califica como víctimas de las violaciones a los derechos humanos en el tomo III de su informe http://interactivos.museodelamemoria.cl/victimas/?p=1195). Reflexionando sobre el asunto, creo que la derecha buscaba hacer de esto un hecho político, y que inevitablemente, un homenaje a los escoltas del dictador, se presta para ser entendido como un homenaje también al dictador. Creo que el tema es sumamente delicado, y que si bien como expliqué anteriormente yo no voto en la instancia donde se acordó el minuto de silencio, si actué con ingenuidad y precipitación en una circunstancia que ameritaba mayor reflexión. Mis disculpas ante quienes legítimamente se hayan sentido ofendidos por ello.

El segundo punto susceptible de debate es la afirmación que "los derechos humanos y el dolor de las familias no tienen ni color ni militancia". Esto, si bien puede ser tildado de liberal (muy discutible), lo creo profundamente. ¿Significa lo anterior que los crímenes perpetrados por la dictadura son equiparables a la muerte de los 5 carabineros? Por supuesto que no. El terrorismo de Estado llevado adelante de manera sistemática por la dictadura cívico militar contra el pueblo no puede ser relativizado con absurdas teorías del empate. Solo creo que el dolor por una muerte se debe respetar, venga de donde venga, justamente porque no somos como ellos.

Espero podamos seguir teniendo debates de fondo sobre estos temas que son fáciles para nadie. Yo al menos, tengo mucho por aprender.

Un abrazo