miércoles, 27 de enero de 2016

Ideas locas que se me ocurren derepente

Por la pega me toca viajar harto en avión. Nunca me ha gustado, me imagino que se va a caer, que vamos a morir, pienso en que haría pa salvarme, cuántos sobrevivirían, qué pasaría si cae al mar, que sería mejor que caiga en la tierra y mil voladas más. Últimamente, como estoy más cansado, me quedo dormido al toque, incluso a veces antes de despegar, y eso lo hace más llevable. Pero sigue no gustándome pq me angustia la idea de no tener nada que hacer si pasa algo y el avión se cae.

En esa estaba en mi último viaje desde Punta Arenas a Stgo cuando se me ocurrió una idea pal futuro. Es de esas ideas de inventos que a uno se le ocurren de repente y que piensa "en algún momento algún científico/inventor estilo girosintornillo la va a hacer". Consiste en lo sgte:

Los asientos de los aviones debieran tener un botón que en caso de que el avión comience a caer de manera inevitable, uno pudiera apretarlo y saliera un burbuja de algún material ultra resistente que no se rompa en el impacto y por dentro de ella amortigüe el golpe. Además, esta suerte de burbuja debe tener la propiedad de poder flotar (en caso de que la caída sea en el mar), un orificio para poder respirar una vez estabilizada en el agua, y además un gps incorporado pa que sea más fácil que te puedan encontrar.

Esa es la idea... ¿muy vola'?


Pd: Porfa los graves, los opinólogos profesionales y los medios poco serios que andan buscando cualquier cosa pa inventar una noticia y ganar un click, pasen de largo.

miércoles, 20 de enero de 2016

Reportaje de la "Qué Pasa" y la política como vacío formal

La prensa, como muchos de los actores que hoy están en la institucionalidad, ven y entienden la política como un simple juego de elecciones y enroques de poder formal, reduciendo así la democracia a una suerte de mercado por cargos públicos que poco tiene que ver con los anhelos y las luchas de la mayoría de la sociedad.
Este artículo de la revista Qué Pasa es una expresión prístina de esto. Habla de pactos, de reuniones, de frentes amplios, de partidos manejados por supuestos caudillos y de candidaturas presidenciales, omitiendo los debates sustantivos sobre qué es hacer política desde la izquierda en Chile hoy.
En Izquierda Autónoma estamos en pleno proceso de constitución como fuerza nacional, y entendemos que para llevar adelante una transformación estructural de nuestro país se necesitan alianzas amplias que no pueden quedarse en la mera disputa electoral, porque lo que está en juego no es sólo la correlación de fuerzas en las instituciones estatales, sino las formas de reproducción capitalista de la vida. Es eso lo que queremos combatir y frente a lo que oponemos la recuperación de la herencia yacente del proyecto socialista y su reconstrucción. Para ello se necesita mucho diálogo y trabajo conjunto con diferentes fuerzas y actores sociales en función de principios y convicciones comunes, respetando la diversidad de miradas que debe comprender un objetivo tan ambicioso como es repensar nuestra sociedad y cómo nos relacionamos humanamente en ella. Solos no llegaremos a ningún lado.
El resto, como está planteado al menos en este reportaje que está lleno de cosecha propia de la revista misma es en fondo puro cahuín electoralista. Y el cahuín electoralista, no nos interesa.

Discurso Apertura asamblea Izquierda Autónoma

Estimad@s, el fin de semana recién pasado después de casi un año y medio de debate interno, tuvimos nuestra Asamblea nacional de Izquierda Autónoma, en la cual resolvimos nuestro marco táctico, plan político y propuesta orgánica, que implicará en el breve plazo una serie de elecciones internas para dotarnos de nueva institucionalidad con el fin de dar inicio a nuestro proceso constituyente como fuerza política nacional. En ese marco, me fue encomendada la tarea de dar uno de los dos discursos de apertura de esta jornada (el otro fue de la presidenta de la FECh Camila Rojas), que quiero compartir con todos y todas quienes enarbolan la esperanza que otro Chile es posible, y que podemos aportar desde nuestro trabajo en su construcción.



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Hace más de 10 años, un compañero me dijo que la historia es como un tren antiguo, de esos a vapor. Un tren al cual los sectores progresistas (utilizar esa palabra puede resultar equívoco en estos días, después me detendré en eso) le dan la dirección, pero son los conservadores los que le ponen el carbón. Así, la humanidad avanza a cuestas y tropezones, a veces incluso retrocede, pero no se detienen los procesos sociales, esos que terminaron con la esclavitud, que establecieron que la soberanía recae en el pueblo (aunque pocas veces se cumpla), que permitieron el sufragio a las mujeres, que combatieron la discriminación racial, que botaron tantas dictaduras y que hoy siguen luchando por causas tan justas como el derecho a un aborto libre y seguro, el matrimonio igualitario, una vivienda digna, la educación pública, la redistribución justa de la riqueza… en el fondo, la permanente lucha por la soberanía de nuestras vidas.

Ninguno de estos avances se han logrado por la vía del simple consenso. Nada nos ha sido regalado. Y la oposición al progreso tiene miles de caras, desde el fusil y la bota militar, hasta el mismo estado y sus reglas. Es cosa de recordar el editorial de El Mercurio sobre las condiciones de trabajo en las salitreras del norte, un día antes de concretarse una de las masacres más horrorosas de Chile, la de la Escuela Santa María de Iquique.

““Las condiciones en que se desarrolla el trabajo en faenas las salitreras, colocan al obrero en situación ventajosa respecto de las demás labores de explotación agrícola o industrial del resto del país“ o ““el jornal alto, la habitación gratuita, la pulpería a precios equitativos, la alimentación abundante… compensan sobradamente el esfuerzo del hombre, los rigores del clima y las arideces del territorio”.

2200 obreros, chilenos, peruanos, bolivianos y argentinos fueron asesinados el 21 de Diciembre de 1907. 

Días después de concretada la masacre, el mismo diario afirmaba que en virtud del orden público y la propiedad privada, se justificaban las acciones tomadas. 

Más de 100 años después, son los mismos los que, con ínfulas de razón y verdad revelada, enjuician a estudiantes, trabajadores, mapuches, mujeres y tantos otros y otras que luchan por el avance de la historia. Ya sea en los editoriales de sus diarios, en los comedores de sus casas o en los pasillos de sus ministerios, en Chile o en cualquier lugar del mundo, siguen con la misma arrogancia defendiendo su condición de dominio sobre el resto.

Pero, y he aquí la confusión, ¿dónde están los sectores progresistas que debieran pujar por cambiar esta historia? 

Ya no basta con llamarse a uno mismo progresista si acto seguido vas a golpear las puertas del empresariado que defiende lo que discursivamente tu dices combatir. Ya no basta apelar a la responsabilidad y forjar unidad sin principios en oposición a la derecha con la que te has mimetizado y pactado. Ya no basta con que tu partido lleve el nombre de un proyecto colectivo que en la práctica has renunciado a construir.

El problema al que hoy nos enfrentamos es que los sectores que empujan el progreso de la humanidad, hoy en Chile están dispersos. Destruidos a sangre y fuego por la dictadura y marginados por el pacto de la transición han deambulado por nuestra democracia pactada como fantasmas que no terminan de dejarse ver. Aparecen de tanto en tanto para recordarle al poder que nunca el hombre está vencido, que su derrota es siempre breve. Pero no es suficiente. Porque mientras las condiciones de explotación del hombre por el hombre adoptan nuevas formas, la organización de los explotados sigue siendo fundamental para cortar de raíz la reproducción de este sistema. Los obreros del salitre de ayer hoy se llaman Nelson Quichalleo y Rodrigo Cisternas, tienen la cara de Ruth Velázquez y de las mujeres asesinadas por el solo hecho de ser mujeres, se nos presentan en la angustia de las familias endeudas, en los campesinos a los que les roban el agua y en os trabajadores precarizadosf que son la amplia mayoría de nuestro país.


¿Qué hacer frente a esta realidad apremiante?

No hay recetas mágicas, lo sabemos. Menos aún cuando estamos ante un ciclo capitalista largo que en su transición del capital industrial al capital financiero no reconoce fronteras y en su versión chilena neoliberal está imbricado en todos los aspectos de nuestra sociedad y en nuestras relaciones sociales. Pero no podemos quedarnos de brazos cruzados ni apelar a un determinismo fatuo que pregona sin hacer. Si hoy estamos reunidos aquí, si hoy hemos venido de todo Chile, desde Magallanes a Arica, pasando por Temuco, Valdivia, Antofagasta, Iquique, Concepción, Aysén y Valparaíso, es porque hemos decido actuar, y porque frente a nosotros, hay una herencia yacente que debe ser reclamada.

Una herencia yacente, como nos recuerda el viejo socialista Belarmín Elgueta, es una herencia que no tiene herederos que la reclamen. Ahí está, tirada, abandonada por quienes desde burocracias partidarias hablan en su nombre. El socialismo, hoy por hoy, insisto, es una herencia yacente que debe ser reclamada. 

Y para eso estamos aquí, y entendemos esta herencia no como una figura estática, sino como una construcción colectiva que se proyecta en cada uno de nuestros actos. Por eso es tan desafiante este momento, porque venimos  desde todo a Chile a reafirmar la convicción de que otra sociedad es posible, que para construirla necesitamos organizarnos y que para ello se requiere trabajo y determinación.

No partimos de cero. Estamos parados en hombros de gigantes, pero además, nuestra misma fuerza ha llevado adelante un trabajo inestimable de elaboración diálogo, debate. Este proceso no ha estado excento de tensiones, de momentos difíciles en donde avanzar pareciera costar más de lo necesario. Pero hemos salido adelante. Por eso, quiero reconocer en estas palabras de apertura el trabajo que han realizado todos y todas quienes han participado en el proceso que hoy nos tiene aquí. Desde el legado de la Surda, hasta el esfuerzo de cada militante que en sus distintos espacios entrega su tiempo y su esfuerzo a este sueño. Quiero en particular agradecer a todas y todos quienes han sido parte de la mesa de convergencia. Sin la pega que han realizado, seguramente esta asamblea no sería posible.

No somos los únicos que estamos dando estas peleas. A nuestro lado se levantan distintas organizaciones que también buscan recorrer este camino. Tenemos que encontrarnos, sin duda. y para ello, será pieza fundamental la unidad con la que actuemos. 

Desde el parlamento, me ha tocado ver de manera directa la descomposición de la vieja política. No queremos ser como ellos, no queremos reemplazarlos para continuar sus lógicas y sus prácticas. Queremos subvertir este sistema para construir uno nuevo, y nos une la convicción de que esto es posible. No seguiremos siendo espectadores de la forja de un mundo inhumano y ajeno, no seremos sangre nueva para viejas derrotas.

La historia es nuestra, de todos.

Como decían nuestros viejos compañeros, aquí nada termina, cada día es continuar.


Con la esperanza intacta, adelante…

Sábado 16 de Enero de 2016


viernes, 15 de enero de 2016

Breve reflexión sobre la obsesión por las encuestas

La "elite" política chilena padece de una grave enfermedad. La encuestitis. Su principal síntoma es la despolitización de las discusiones y su reducción a aspectos burocráticos, individualistas o abiertamente estéticos.
Me ha tocado aparecer en algunas encuestas, en otras no. Pero siempre estoy consciente de que el hecho de que hoy me toque ser una figura pública es pq soy parte de un esfuerzo colectivo, que me antecede y me supera, pero por sobre todo me define.
Desde Izquierda Autónoma, entendemos que las encuestas, cuando bien hechas, pueden ser útiles para interpretar información relevante, especialmente cuando se las mira en la foto larga, más que en la de uno u otro mes. Pero también sabemos que la mayoría de las veces son interrogatorios forzados a una opinión pública que no existe como sujeto, sino más bien como creación de la elite para pautear la cancha de la política.
Que todos los meses discutamos sobre cuanto subió o bajó el gobierno en la Adimark, qué políticos tienen más futuro según la Mori, o quienes son l@s presidenciables según la CEP, es entregarnos a la política estrecha, que se entiende más desde el marketing que desde la lucha de clases, y que definen unos pocos.
No se maree con la encuestitis, organícese!

jueves, 14 de enero de 2016

Proyecto de banco público de células madres



Ayer, junto con los diputados Alvarado y Castro presentamos un proyecto de ley parar crear un banco público de células madres. Les comparto el comunicado  que sacamos informando de este tema.

Esta iniciativa promueve la implementación de esta medida de tratamiento para enfermedades complejas como el parkinson y que se empleen células del cordón umbilical para terapias regenerativas, de accesibilidad para todos los pacientes que lo requieran.






Estimulando una salud inclusiva en el tratamiento y que con este proyecto de ley se propone cuente con un fondo público, es lo relativo al uso de células madres en enfermedades de alta complejidad y donde se espera puedan acceder con esta medida pacientes sin discriminación de clase o accesibilidad económica.

Esta iniciativa impulsada es impulsada por el Diputado Miguel Angel Alvarado quien junto al Diputado Juan Luis Castro y Gabriel Boric quienes apoyan esta moción, consideran que la implementación de este fondo público permitiría acceder al tratamiento de éste tipo pacientes que no cuentan con las condiciones económicas para la misma, en la que actualmente tiene un alto costo y por tanto segmenta el derecho de tratamiento para todos quienes lo necesiten.

“Hemos hecho llegar a la ministra de salud y ahora presentamos formalmente un proyecto que regula un banco de células madres, de sangre del cordón umbilical y de la placenta para transplante. Este es un problema muy grave para nuestro país dado que para enfermedades tan graves como la leucemia hay que estar importando con un gasto oneroso para la familia de pacientes que padecen enfermedades como parkinson u otras patologías degenerativas, neurológicas y donde el país se está quedando atrás en materia de accesibilidad a este tipo de tratamiento considerando el necesario desarrollo que debe tener la medicina en Chile” señaló el Diputado Miguel Angel Alvarado, gestor de esta iniciativa.

“Luego de análisis que hemos realizado, éste tiene que ser un banco público dado que hay varias razones que posibilitan esto y que va en beneficio directo ya que permitiría mayores posibilidades de transplantes para los mismos pacientes. Tenemos casos dramáticos en distintas partes de Chile y que con esta medida podrían acceder a un tratamiento de estas características” enfatizó Alvarado.

El Diputado Gabriel Boric señaló que “me parece que con este proyecto se cubre un vacío en materia de salud pública que además afecta a mucha gente que está muy invicibilizado y que ha generado un encarecimiento de tratamiento que debieran estar a disposición de los ciudadanos. En ese sentido, agradezco al Diputado Alvarado que me haya invitado a participar del proyecto y donde apelamos al Ministerio de Salud que lo respalde tanto con la tramitación como con recursos y lo vamos a sacar adelante lo antes posible ya que en materia de salud la espera muchas veces significa muerte” señaló el Diputado Gabriel Boric quien es otro parlamentario que respalda esta moción.

“Entiendo la salud como un derecho social, universal y porque creo que la salud es uno de los aspectos que en Chile se ha mercantilizado y depende de la cantidad de plata que la familia tenga es la calidad de la salud que accede y eso debe irse revirtiendo y por tanto estoy totalmente disponible para poder participar de éstas iniciativas” enfatiza Boric.

Cabe destacar que el tratamiento con células madres es una técnica de amplio desarrollo en el mundo, que además es fácil de implementar y obtener. Los bancos públicos de células madres son además de preferencia en el mundo por la posibilidad de mayor variabilidad en la obtención de compatibilidades logrando una tecnología del futuro y que beneficia abordar múltiples enfermedades, además de promover el desarrollo de  la medicina contemporánea en nuestro país.

viernes, 8 de enero de 2016

Algunas de las cosas que hacemos

Llevamos casi dos años con el equipo en el parlamento y trabajando duro en Magallanes, y en este tiempo hemos hecho un montón de cosas que no son pop y pasan silenciosas como hojas cayendo, pero que son pequeñas alegrías para alguien, o granitos de arenas en la lucha por un país más justo y feliz. Aquí les dejo algunas

Nuestro boletines mensuales: http://www.gabrielboric.cl/boletin/

Nuestras intervenciones en el Congreso: http://www.gabrielboric.cl/intervenciones/

Oficios, cartas y estudios que hemos realizado: http://www.gabrielboric.cl/documentos/

Proyectos de ley que hemos presentado: http://www.gabrielboric.cl/proyectos/

Algunas de las apariciones en prensa: http://www.gabrielboric.cl/noticias/

Las actividades de nuestro espacio cultural La Idea https://www.facebook.com/espacioculturallaidea/?fref=ts

lunes, 21 de diciembre de 2015

Intervención en debate ley de partidos políticos

Los partidos políticos tradicionales están cavando su propia tumba, y después de escuchar a los principales exponentes de su anquilosada casta, me inunda la energía y la convicción para colaborar en su entierro.

Este es un proyecto vivo que no puede leerse sin el contexto en el que se produce. La situación de crisis por la que atraviesa la política pasaba por sus capítulos de financiamiento irregular desde el empresariado hacia campañas, cuestión que develaba la profunda colonización empresarial con una política, a la vez, enajenada de la sociedad. Campañas de marketing, con sonrisas falsas y frases vacías, mas que de política


Se creo una comisión “anticorrupción” en marzo reduciendo el problema de la política a uno de técnica de probidad y transparencia, pero ni siquiera eso les gustó a los partidos, que desatendiendo las prescripciones realizadas por la misma comisión, se han defendido como gato de espalda para dificultar la emergencia de fuerzas alternativas que les disputen.




El proyecto que tenemos en votación muestra la tónica de este Gobierno. Enajenar las discusiones de la sociedad y reducirlas a tener que reconocer determinados avances parciales y no poder tomar entre manos el “accountability” que viabilicen un moderno “management” de los mismos para problema de fondo, que no es construir partidos políticos con mayor es el anclaje que debieran tener los partidos políticos en fuerzas sociales transparentar el quehacer de los “desicion makers”; sino reflexionar sobre cuál vivas en la sociedad chilena.


En este sentido, creemos que hay un nuevo traspié de un Gobierno que aún no entiende que no hay cómo “salir del paso” sin detenerse y profundizar la mirada y abrirse a reconocer la rica diversidad de intereses que se conjugan en la sociedad chilena y proponerse darles cauce de articulación institucional.


Por ello, en este proyecto, prima una visión restringida de una política en crisis, que es fundamental cambiar para superar. A la vez, se evidencia una total falta de voluntad de parte de los partidos políticos de asumir su propia crisis, elevando burocráticamente las barreras de constitución a otras fuerzas, elevando los criterios  de supervivencia de partidos, rechazando la reinscripción propia de militantes y abriendo la aberrante puerta a que los partidos puedan participar como accionistas de sociedades anónimas.

¿Es que acaso se olvidan del país en el que viven?


La refundación de la política no se realiza por decreto. Mucho menos ante un status qúo incapaz de salir de su propia inercia. Será la tarea de las fuerzas de cambio, emerger a la política, refundarla abriéndola a los intereses excluídos y a los que la política vigente no representa y, de una vez por todas, abrir un nuevo ciclo político en este país.

En la última CEP uno de los datos más relevantes era la constatación que mientras en este parlamento un 93% de la representación es copada por la derecha y la Nueva Mayoría, un 72% no se identifica con unos ni con otros. Hay espacio en Chile para proyectos políticos alternativos. En Izquierda Autónoma, ese es el desafío que asumimos.