jueves 1 de diciembre de 2011

Homenaje a Parra

Conocí a Nicanor Parra gracias a un profesor de Literatura en el Colegio, Óscar Barrientos Bradasic, y gracias a mi padre, que a temprana edad me regalo el famoso libro "Poemas y Anti Poemas"... ahí conocí este texto, uno de los poemas más hermosos que he leído.


Un Cervantes merecido, antes del olvido...





























































































               Es Olvido


Juro que no recuerdo ni su nombre,
Mas moriré llamándola María,
No por simple capricho de poeta:
Por su aspecto de plaza de provincia.
¡Tiempos aquellos!, yo un espantapájaros,
Ella una joven pálida y sombría.
Al volver una tarde del Liceo
Supe de la su muerte inmerecida,
Nueva que me causó tal desengaño
Que derramé una lágrima al oírla.
Una lágrima, sí, ¡quién lo creyera!
Y eso que soy persona de energía.
Si he de conceder crédito a lo dicho
Por la gente que trajo la noticia
Debo creer, sin vacilar un punto,
Que murió con mi nombre en las pupilas,
Hecho que me sorprende, porque nunca
Fue para mí otra cosa que una amiga.
Nunca tuve con ella más que simples
Relaciones de estricta cortesía,
Nada más que palabras y palabras
Y una que otra mención de golondrinas.
La conocí en mi pueblo (de mi pueblo
Sólo queda un puñado de cenizas),
Pero jamás vi en ella otro destino
Que el de una joven triste y pensativa.
Tanto fue así que hasta llegué a tratarla
Con el celeste nombre de María,
Circunstancia que prueba claramente
La exactitud central de mi doctrina.
Puede ser que una vez la haya besado,
¡Quién es el que no besa a sus amigas!
Pero tened presente que lo hice
Sin darme cuenta bien de lo que hacía.
No negaré, eso sí, que me gustaba
Su inmaterial y vaga compañía
Que era como el espíritu sereno
Que a las flores domésticas anima.
Yo no puedo ocultar de ningún modo
La importancia que tuvo su sonrisa
Ni desvirtuar el favorable influjo
Que hasta en las mismas piedras ejercía.
Agreguemos, aun, que de la noche
Fueron sus ojos fuente fidedigna.
Mas, a pesar de todo, es necesario
Que comprendan que yo no la quería
Sino con ese vago sentimiento
Con que a un pariente enfermo se designa.
Sin embargo sucede, sin embargo,
Lo que a esta fecha aún me maravilla,
Ese inaudito y singular ejemplo
De morir con mi nombre en las pupilas,
Ella, múltiple rosa inmaculada,
Ella que era una lámpara legítima.
Tiene razón, mucha razón, la gente
Que se pasa quejando noche y día
De que el mundo traidor en que vivimos
Vale menos que rueda detenida:
Mucho más honorable es una tumba,
Vale más una hoja enmohecida,
Nada es verdad, aquí nada perdura,
Ni el color del cristal con que se mira.
Hoy es un día azul de primavera,
Creo que moriré de poesía,
De esa famosa joven melancólica
No recuerdo ni el nombre que tenía.
Sólo sé que pasó por este mundo
Como una paloma fugitiva:
La olvidé sin quererlo, lentamente,
Como todas las cosas de la vida.



De Poemas y antipoemas (Santiago, Nascimento,1954)


martes 8 de noviembre de 2011

Intervención Coloquio "La crisis actual del sistema educacional en Chile en perspectiva comparada"



Estimados, ponga a su disposición el texto central de mi intervención en el coloquio realizado el día de ayer sobre la actual crisis del sistema educacional chileno organizado por la Facultad de Filosofía de la Universidad de Chile, donde tuve la oportunidad de debatir con el Rector de la Universidad Diego Portales, profesor Carlos Peña, el Sociólogo y académico de la Universidad, Manuel Antonio Garretón, y la académica del departamento de estudio pedagógicos de la Universidad, Leonora Reyes.


Un abrazo


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Muy buenos días.

Entiendo que mi rol, como dirigente universitario, en un coloquio de estas características, no es presentar un discurso abstracto ni descriptivo sobre el pasado y presente de la Educación Pública, sino tratar de abordar el actual momento que estamos viviendo en el país desde una perspectiva política y hacer el esfuerzo por esbozar cuales son las motivos y las proyecciones del actual movimiento que está sacudiendo la falsa normalidad que imperó en nuestro país durante tanto tiempo.

Pero para hacer esto, es necesario hacer un pequeño paneo histórico con el objetivo de tratar de explicar por qué hemos llegado a la crisis en que nos encontramos hoy, en particular desde la perspectiva de la evolución de la Educación Pública, y así de paso, hacerse cargo del tema por el cual hemos sido convocados a esta mesa.

En primer lugar, creo que es importante romper con el mito que pregona que el actual sistema de Educación Superior responde a una política de continuidad que se remonta desde mediados del siglo XIX. Porque si bien es cierto que el sistema chileno ha sido históricamente de provisión mixta (pública privada), la gran diferencia que existe entre sus bases históricas y el presente, es que éste tenía en sus orígenes y durante su desarrollo, una hegemonía pública que irradiaba a todo el sistema.

Y en algún momento hubo un viraje.

Un viraje que transformó radicalmente el rumbo de la educación chilena, y con ello, la forma de entender el desarrollo del país mismo. No señalo ninguna novedad cuando fijo como época de esta transformación la década de los 80, en particular en el Decreto con Fuerza de Ley N°1 de 1981 que trajo consigo el cercenamiento de las Universidades Estatales y la liberalización en la creación de nuevos Centros de Educación Superior desde una lógica de emprendimiento privado. Esta reforma, no está demás decirlo, sólo era posible (al igual que tantas otras de la época) en un contexto autoritario y donde no era posible la deliberación pública.

¿Que fue lo que cambió con esta reforma? ¿Qué perdimos?

En concreto, lo que se perdió, fue la posibilidad de control democrático de la educación. Porque de ahi en adelante, la manera predominante, de manera ascendente, que tiene la sociedad para incidir en el proceso educativo, es mediante el mercado. ¿Qué significa en concreto esto? Que frente a proyectos como el de Alicia Romo, Rectora de la Universidad Gabriela Mistral (“Ay Lucila, por qué te Engabrielaron”), la sociedad no tiene nada que decir. Entonces tenemos que frente a una Universidad que prohibe la formación de Centros de Estudiantes y Federaciones porque a su dueña le molesta la idea de “representación”, donde el ingreso de homosexuales no está permitido porque su dueña los encuentra “raros”, salvo claro, que “no tengan pretensiones”, donde la carrera de Medicina está descartada porque a su dueña no le gusta la sangre, y donde la mujeres no pueden usar faldas cortas ni los hombres pelo largo por una extraña mezcla de estética y moral (por cierto esto no lo etoy inventando sino que son declaraciones textuales de la Rectora el día Sábado en el Mercurio).

¿Como es esto posible?

Ella se escuda en su derecho de propiedad, que hoy por hoy, tiene una clara preeminencia sobre la dimensión pública de la Educación.

Pero este caso es solo la muestra de un exceso, y lo que nos importa aquí es la esencia del problema.

En definitiva, después de 1981, y bajo el amparo de la Constitución del 80, se comienza a instalar en Chile una hegemonía privada de la matrícula, y la educación pasa a ser concebida con un bien de carácter privado de rentabilización, asimismo, privada. Se va perdiendo paulatinamente el fin social de la educación.

Este hecho ha quedado patente en el actual debate sobre la gratuidad, y bien vale explorar el origen de los argumentos que de manera tan vehemente se oponen a ella. Y para ello me voy a permitir una cita:

“Los niveles superiores de Educación – técnica y profesional – representan un beneficio directo y notorio para los que la obtienen, de modo que no se justifica en absoluto la gratuidad de este tipo de educación; de hechom ni siquiera se justifica el subsidio parcial que hoy reciben, pues él accede principalmente a los grupos de mayor poder económico. El cobrar el real valor de la educación superior a los educando tendría grandes ventajas...”

Sospecho que hay varios que adivinan de donde proviene esta frase. Sospecho también que muchos de los que nos gobernaron durante 20 años no lo saben o quizás preferirían no saberlo. Y es que esta cita corresponde al primer párrafo del capítulo sobre educación del famoso “Ladrillo”, de Sergio de Castro, que sienta las bases de la política pública de la dictadura militar.

Esta idea ha sido defendida, guste o no por la Concertación, que pese a ser crítica de sus excesos y su medios, al final del día terminó siendo colaboradora con los fines de la dictadura, está de acuerdo con sus fines. Ejemplos claros de esto, sólo en el ámbito de la educación (porque podríamos extendernos ampliamente sobre este punto en diferentes ámbitos), son la tolerancia y complacencia con el lucro en las Universidades en los últimos 30 años, el financiamiento compartido establecido en 1993 por el entonces ministro de Educación, Jorge Arrate, la desregulación del sistema privado, etc.

Es legítimo que la Concertación pueda tener un acuerdo con la Derecha en cuanto a modelos de Estado, sin embargo lo que hay quí es un acuerdo sobre un modelo neoliberal del Estado.

Ahora bien, me gustaría hacer una pequeña pero importante prevención. He dicho en esta intervención que el que la política pública respecto a educación que tenemos hoy sea parte de una continuidad histórica es un mito, y que en la década de los 80 hay un quiebre radical con el sistema anterior. Sin embargo esto no implica que yo pretenda aquí hacer una defensa de la vieja Educación Pública del siglo XX, y aquí quiero discrepar con lo planteado sobre este punto por el profesor Bernardo Subercaseaux. Porque ésta sin duda también tenía sus defectos, principalmente en términos de cobertura y elitización  y entrar a defenderla desde una perspectiva nostálgica de que “el tiempo pasado siempre fue mejor”, implicaría un desarme respecto al presente.

En definitiva, y llevándolo a un término más concreto, los estudiantes que nos hemos movilizado los últimos años en la Universidad de Chile, después del ciclo de movilización de los 90 que tuvo como ejes la democratización interna y el financiamiento, no lo hemos hecho por una defensa corporativa de la Universidad de Chile por la Universidad de Chile. Defendemos a la Universidad de Chile, y en definitiva a la Educación Pública, porque creemos que es el espacio desde donde forjar la creatividad social, y desde ahí pensar y dialogar sobre un modelo de desarrollo nacional en virtud del interés común, proceso que hoy está exclusivamente entregado a centros de pensamiento unilaterales que no tienen ningún tipo de control democrático.

Ya no basta la apelación a la tradición y a la historia para argumentar a favor de la Educación Pública. Como una vez me dijiera un profesor a propósito del conflicto de Derecho el año 2009, “la tradición no consiste en ocupar el viejo sombrero del abuelo, sino en comprarse uno nuevo, como alguna vez hizo el abuelo”.

Nos hacemos parte y nos sentimos herederos del espíritu de la Universidad de Chile expresado en su discurso fundamente, el que sin embargo jamás llegó a realizarse de manera íntegra. Es un proyecto por completar. Por eso no somos nostálgicos pero si respestuosos de nuestra historia. Lo mismo se aplica para la UTE, y en general para el proyecto de Universidad Nacinal, integrador y modernizador.
¿Cómo realizar este proyecto hoy? ¿Cómo plantear en las actuales condiciones la vieja idea de Andrés Bello?

Para definir qué queremos ahora es necesario explicar el carácter social del conflicto actual. Tratar de realizar un genealogía del malestar, de donde viene. Y aquí otra prevención, nosotros, los estudiantes, queremos que no sea solo un malestar, porque no solo estamos indignados  (esto no es una pataleta), sini que queremos encauzar la impotencia de haber estado pateando piedras durante 30 años, a una fuerza constructiva.

En 1er lugar, para tratar de desentrañar el origen del malestar, un primer elemento a considerar es que Chile ha tenido un crecimiento sostenido manteniendo patrones estructurales de desigualdad.

La gran clase media ve en primera fila el espectáculo de la concentración del ingreso. Hubo una gran fiesta a la que no nos han invitado. Y esto lo tiene clarísimo los sectores más lúcidos de la clase política y el empresariado (Longueira, Foxley, Lamarca).

A toda esta gente le han prometido que la educación es la herramienta para combatir la desigualdad. Sin embargo a poco andar, esta misma gente, nosotros, nos hemos dado cuenta que hemos sido víctimas de una gran mentira, o al menos de una verdad a medias.

Este nuevo descontento, este nuevo malestar, no puede ser mostrado como irracional. Tiene una profunda justificación en las promesas incumplidas.

¿Pero por qué ahora?

Porque durante años a los sectores que hoy se movilizan se les impedió la expresión política. Este descontento ha tenido muy difícil la tarea de expresarse.

La transición se ha cerrado muchas veces (Mesa de diálogo, Lagos, Reforma Constitucional, Bachelet). Dependiendo del punto de vista que se mire, cualquiera de estas hipótesis puede ser cierta. Pero yo creo quelo que definitivamente caracterizó a la transición, su esencia, es la exclusión de la política de las grandes mayorías. El “no estoy ni ahi” de los 90' fue parte de un proceso de desarticulación intencional del tejido social. Antes del 2006, las generaciones jóvenes, o más bien, la mayoría de Chile, no tenía una posición sobre las instituciones. Sonaba bien el “dejemos que las instituciones funcionen” de Lagos, que escondía tras ella una imagen de la estructura político-insitucional que era absolutamente ajena a la voluntad de los ciudadanos. Era ajena a la política, por que la política era ajena a la gente.

La Concertación se había encargado profundizar el modelo instaurado a sangre por la dictadura, mientras administraba con una hábil muñeca los incipientes estallidos sociales que de a poco comenzaron a evidenciar las contradicciones del sistema.

Después del 2006 nuestra generación dejó de creer en las instituciones políticas clásicas. Porque fuimos ingenuos, y entregamos la movilización más grande que había existido desde el retorno a la “Democracia” a la “clase política”, que sin dudarlo selló su acuerdo bajo sus viejas prácticas, a espaldas del mundo social un pacto educacional que fue el prototipo del gatopardismo. Cambiar algo para que todo siga igual. Eso fue la LGE.

Producto de esta desarticulación intencionada, al movimiento le va a ser muy difícil construir conducciones racionales. Y ese es precisamente el problema que tenemos ahora, la falta de conducción.

¿En qué estamos ahora?

Absortos en un conflicto interno, que es el rogocijo del Gobierno. Hemos quedado off-side y sin iniciativa. Hay que retomar la discusión de fondo.

Y para esto, es necesario construir una una política propia que dote de racionalidad a este movimiento, lo que es tarea no sólo de los propios estudiantes, sino de todos los sectores que hoy están disconforme con el actual sistema.

En definitiva, y para ir finalizando, llegamos para quedarnos, no solo para irrumpir estacionariamente con un descontento inorgánico. Porque entendemos que lo que hoy estamos pidiendo, lo que queremos construir, no se logra de la noche a la mañana. Tenemos que pasar de la lucha gremial a la lucha política. No hay salida a este conflicto por parte de los estudiantes, hay una transformación de su carácter. Y eso implica, en términos de Gramsci, pasar de la lógica de guerra de posiciones a una guerra de trincheras.

Como decía un lienzo en un liceo tomado, vamos lento, porque vamos lejos.

lunes 7 de noviembre de 2011

Retomar la iniciativa para construir un nuevo Chile desde las luchas actuales


Estimados, como 
Creando Izquierda ponemos a su disposición nuestra reflexión sobre el actual escenario político con ánimo de debatir ideas y contraponer visiones sobre el presente del movimiento y sus proyecciones futuras.

Si existen diferencias con lo que aquí planteamos, discutámoslas fraternalmente, en particular dentro de la izquierda de la Universidad. Las tesis políticas pueden diferir y es legítimo que así sea, pero que eso no nos nuble la vista en cuanto a quienes son nuestros adversarios, los que hoy por hoy, se encuentran fuera de la Universidad y no dentro de ella.

Un abrazo



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A seis meses de iniciada la movilización y tras un referéndum en que la mayoría de los estudiantes se manifestó en contra de iniciar el segundo semestre, creemos necesario hacer una reflexión en torno a dicha decisión y un balance del camino recorrido y el por recorrer de cara a los estudiantes y a la sociedad en general, para perfilar así una estrategia que nos permita enfrentar de modo más efectivo y resuelto los desafíos que tenemos por delante.

El 2011 ha sido escenario de la movilización social más amplia y comprometida en nuestra historia reciente. La fuerza estudiantil ha crecido a niveles inéditos, visibilizando ante la sociedad el fracaso de un sistema educativo basado en el lucro y la competencia, deslegitimando de paso la “política de los acuerdos” que gobernó la transición y los pilares del modelo de sociedad post-dictadura, y dotando a la acción colectiva de un nuevo valor como herramienta de cambio social.

Estos avances, si bien promisorios para la construcción de un nuevo Chile, son todavía frágiles y no se han traducido en nuevas políticas de Estado ni en conquistas materialmente significativas para los estudiantes y las mayorías. A esta realidad se suma que, tras el reordenamiento del gobierno y la ausencia de una conducción clara desde el movimiento, hoy nos encontramos en la inercia, carentes de iniciativa y pauteados por la agenda de los poderosos, orientada a cooptar nuestras demandas despojándolas de su radicalidad. 

Pero este cuadro no debe conducirnos al desaliento, sino a enfrentar el problema con la mirada fija en nuestro objetivo primordial: construir las fuerzas para iniciar un nuevo ciclo de transformación social que ponga a las mayorías ya no como espectadoras de las disputas internas de las élites, sino como protagonistas de la construcción de un nuevo modelo de desarrollo. Para lograrlo y consolidar avances que nos permitan enfrentar con la moral en alto el complejo proceso de luchas que se abre, debemos abordar varios desafíos como movimiento.

A nuestro entender, el primero y más relevante es comprender que la realización de los cambios demandados por este movimiento y respaldados por una amplia mayoría social es incompatible con la mantención del sistema político emanado del consenso entre las élites políticas y empresariales del país. No basta con gritar más fuerte nuestras consignas si continuamos delegando en la Derecha y la Concertación nuestra representación política. Darle proyección al movimiento pasa por trabajar desde hoy en la constitución de un actor político-social que pueda hacer realidad los deseos que hoy nos movilizan.

De ahí nuestras divergencias estratégicas con el Partido Comunista, que ha levantado como tesis la constitución de un “nuevo pacto de gobernabilidad” con las fuerzas de oposición al actual gobierno de Derecha, entendiendo por éstas principalmente a las fuerzas políticas actualmente existentes en el engranaje institucional chileno, cuyo eje principal hoy por hoy se encuentra en la Concertación.

Como Creando Izquierda, nos declaramos en abierta oposición a esta estrategia, ya que entendemos que un “nuevo pacto de gobernabilidad” consensuado con la actual clase política implica un cierre por dentro del actual sistema, lo que implicaría la mantención de la exclusión en la toma de decisiones de las grandes mayorías de nuestros país, a costa del ingreso al andamiaje institucional de fuerzas que, como el PC, parecieran no querer cambiar las estructuras fundantes del sistema político-social que hoy impera en Chile. Por el contrario, creemos que hoy es necesario reivindicar en conjunto con otras fuerzas de izquierda y movimientos sociales el carácter revolucionario que debe tener la transformación de la sociedad a la que aspiramos, lo que implica no convertirse en fuerzas auxiliares de una Concertación que ha demostrado una y otra vez su comodidad con el sistema que durante los últimos 20 años ayudaron protagónicamente a consolidar.

En segundo lugar, debemos recuperar la amplitud social de la alianza que ha sustentado estas movilizaciones, tendiendo puentes con sectores organizados que también luchan por garantizar otros derechos sociales, como la salud y la vivienda, reincorporando a los Rectores en la confrontación con el Ejecutivo y sumando nuevamente a las comunidades académicas. Para ello es fundamental retomar el trabajo de organización triestamental en nuestra universidad, para transformar a nuestra propia institución de cara a los desafíos del futuro y mandatar democráticamente el actuar hacia el país de las máximas autoridades universitarias.

Por ende también como estudiantes debemos ser capaces de comprender que el desafío parte por casa. Hoy se ha hecho evidente que, por más esfuerzos que se han realizado en las distintas localidades, la participación ha declinado radicalmente en todas ellas, encontrándonos en la incapacidad de realizar actividades y asambleas para generar propuestas que den un quehacer coherente al movimiento. La decisión que hemos adoptado como estudiantes de prolongar el paro de la Universidad debe hacerse respetar, pero debe someterse a constante reevaluación. Nos parece necesario hacer una crítica a la ausencia de una reflexión sobre el momento político en que nos encontramos y sobre la manera más favorable de proyectar la movilización. Sin esto, no podremos delinear una estrategia clara para el estado actual del movimiento, ni responder colectivamente a todas las inquietudes que hoy nos entrampan en la inercia de los paros sin participación y en el desorden administrativo de nuestra Universidad. Por esto es fundamental tener una iniciativa fuerte para reconvocar a los compañeros que, por distintos motivos y luego de seis meses, se han ido restando de la movilización, para revitalizar nuestras Facultades y nuestras asambleas.

En este sentido, es fundamental dar una discusión sincera sobre las formas que adoptamos para movilizarnos, preocupándonos siempre de que éstas se encuentren en función de los objetivos políticos que tenemos como movimiento. En ese marco, creemos que es necesario hacer una autocrítica a la prolongación de la paralización, que hoy, más que representar una presión al gobierno, nos ha hecho enfrascarnos en disputas internas, perdiendo el eje de las demandas de fondo que han sido las que le han dado un carácter convocante y multitudinario a esta movilización. Sin embargo, sabemos que las condiciones que enfrentamos son adversas y que la vuelta a clases no garantiza la remasificación de nuestras asambleas. Es por esto que hacemos un llamado a toda la comunidad a trabajar durante la próxima semana en un acuerdo triestamental que siente las condiciones para iniciar un segundo semestre en el que la movilización efectiva sea compatible con las actividades académicas. Y es que tras estos seis meses, no podemos volver sin más a la vieja normalidad, cuya inercia era funcional a la mantención del status quo. Hoy es necesario que entendamos como comunidad universitaria que nuestra realidad ha cambiado, y que debemos adecuar nuestra cotidianeidad a un presente de debate y acción permanente que apunte hacia la transformación de la sociedad en que vivimos, hacia una más justa y equitativa, con una educación pública vigorosa y fortalecida como eje del sistema de desarrollo nacional.

En tercer lugar, en la perspectiva de cavar trincheras que nos permitan consolidar avances y ganar posiciones ante nuestros adversarios, tenemos el desafío devolver a posicionar nuestras demandas y plantear alternativas para hacerlas posibles, así como hacer de nuestras propias Facultades y Universidades espacios activos e incidentes en los cambios educativos y políticos venideros. Hoy, tener clara las razones por las que hemos estado luchando durante estos meses y unificar nuestros esfuerzos en torno a ellas es condición para evitar una dispersión de nuestras fuerzas en rencillas entre compañeros y en conflictos artificiales, que sólo son funcionales a nuestro debilitamiento y al fortalecimiento de nuestro adversario.

En este marco, cobra especial importancia posicionar la demanda por una reforma tributaria, que nos permite contraatacar el argumento de lo regresivo que sería la gratuidad de la educación y develar que la codicia del empresariado chileno es la principal piedra de tope para la construcción de un nuevo pacto social.

Para viabilizar la implementación de nuestras demandas, y en la línea de construir fuerza política propia, no podemos delegar nuestra representación política en los parlamentarios de oposición. En ese sentido, es necesario que, en el marco de la discusión presupuestaria, elaboremos nuestra propia propuesta para el financiamiento del sistema educativo y emplacemos a los parlamentarios que se declaran a favor de nuestras demandas a defenderla.

También resulta especialmente importante reposicionar alternativas participativas de resolución del conflicto, como el plebiscito por iniciativa popular. Ante el cierre del gobierno y la clase política, estas alternativas abren nuevos espacios para la consecución de nuestras demandas, y plantearlas nos permite ampliar el carácter social del debate sobre reformas políticas, condición fundamental para la emergencia de nuevas alternativas políticas.

Creemos que en este momento es fundamental recuperar la unidad y la autonomía política del movimiento estudiantil, en la defensa de nuestras propuestas y en la elaboración de una estrategia para el futuro. Hacemos esta reflexión con el objeto de contribuir a dicha elaboración y llamamos a las demás fuerzas de izquierda a enfrentar con altura de miras este momento histórico, sin caer en oportunismos y actuando con transparencia frente a los estudiantes. Confiamos plenamente en que mientras como movimiento tengamos estas claridades, seremos capaces de seguir dando golpes que nos permitan desarticular el consenso neoliberal que hoy se erige como un dique a nuestros objetivos.


Con la esperanza intacta

Creando Izquierda

Noviembre 2011

jueves 3 de noviembre de 2011

Intervención Plenaria Senado Universitario 03-11-2011

Estimados, pongo a su disposición mi intervención en la Plenaria del Senado Universitario del día de hoy, en el marco del debate sobre el inicio (o no) del 2do semestre,

Ante cualquier duda o comentario, no duden en escribir.

Un abrazo!




Creo que para enfrentar el tema del inicio del segundo semestre en la Universidad es necesario realizar un análisis del actual momento político antes de pensar en que soluciones podemos ofrecer.

En primer lugar, mirando el panorama general del conflicto, es claro que el gobierno ha dejado de lado la interlocución con los estudiantes, para traspasar el conflicto de lleno al parlamento, con una estretegia que básicamente consiste en amarrar la aprobación del presupuesto de la nación como un paquete completo sin discutirlo por partidas y así tensionar al sector más institucionalista de la Concertación y en particular de la Democracia Cristiana.
  
En este escenario, el movimiento estudiantil ha quedado off-side, perdiendo la iniciativa y pasando de tener un debate de carácter nacional, centrado en las demandas de fondo del movimiento, a uno de carácter local, centrado en las formas de movilización y por ende enfrentando tensiones propias de una movilización que ya lleva cerca de 6 meses y que ha acumulado altos niveles de frustación dado la poca apertura del gobierno ha ceder en su postura, que, con mínimas modificaciones, se mantiene básicamente igual desde la presentación del GANE.

Entonces, ¿dónde estamos hoy?

Enfrascados en un conflicto interno, con estudiantes divididos artificialmente en torno a las formas, con los académicos cada vez más ajenos al conflicto, y con las autoridades en una postura con tintes autoritarios presionados desde el gobierno y desde sus propias "bases". En el fondo hemos quedado atrapados en la estrategia de la peor calaña del gobierno.

El tan conocido divide y vencerás.

Es en este contexto de división en que el Senado tiene que jugar un rol de liderazgo que reconduzca el actual conflicto hacia los temas realmente importantes que son precisamente a los que apunta el Senador Cárdenas. Pero para eso, no podemos hacernos los lesos con el actual conflicto. Por lo tanto, comparto lo propuesto por el profesor Martínez que emano ayer desde la Comisión de Educación en el sentido de impulsar un gran acuerdo triestamental de la Universidad que permita descomprimir las actuales tensiones que estamos viviendo dentro de la Universidad. Es imperativo que recordemos que los adversarios de la Educación Pública están fuera de la Universidad y no dentro de ella.

En concreto propongo que esta propuesta de acuerdo debe contener los siguientes elementos, entre otros.
(me gusta la idea de "nueva normalidad" que esboza la profesora Kemy Oyarzún).

1-. Cronograma de movilizaciones a nivel triestamental.
2-. Compromiso explícito de los académicos de participar activamente de las movilizaciones.
3-. Compromiso por parte de los estudiantes de evitar las tomas porque cuando éstas suceden dividen a la comunidad y el problema pasa a ser la toma y no el conflicto de fondo.

A estos elementos se les debe agregar otros compromisos por parte de la Comunidad, y el Senado debe actuar como garante de ellos. Este acuerdo debe ser entendido necesariamente como una totalidad, ya que parceladamente no tiene ninguna posibilidad de cursar.

Ahora los tiempos de la movilización deben seguir supeditados a lo que se decida desde el movimiento estudiantil. En este sentido les pido la mayor compresión y paciencia posible. En el pleno Fech de mañana se va a decidir cuando se debe reevaluar el tema de la vuelta a clases, y creo que vamos a ser capaces de volver a poner sobre la mesa la necesaria relación de funcionalidad que debe existir entre los medios de movilización y los objetivos políticos del movimiento, con la mente puesta, insisto, en que nuestros adversarios están fuera de nuestros pasillos y a un par de cuadras de nuestra Casa Central.

Pero es importante que los académicos y las autoridades no pretendan pasar por encima de los tiempos del movimiento estudiantil, porque somos nosotros, quienes al final del día, hemos puesto la carne y sangre en esta movilización.

miércoles 5 de octubre de 2011

Homenaje a Miguel

Un humilde homenaje a Miguel, quien hace 37 años cayera asesinado por la rabia de una dictadura. 

Tu lucha, es hoy día nuestra lucha.








Cifrado en octubre
Gonzalo Rojas

Y no te atormentes pensando que la cosa pudo haber sido de otro modo,
que un hombre como Miguel, y ya sabes a cuál Miguel me refiero,
a qué Miguel único, la mañana del sábado
cinco de octubre, a qué Miguel tan terrestre
a los treinta de ser y combatir, a qué valiente
tan increíble con la juventud de los héroe.
Son los peores días, tú ves, los más amargos, aquéllos
sobre los cuales no querremos volver,
avísales
a todos que Miguel estuvo más alto que nunca,
que nos dijo adelante cuando la ráfaga escribió su nombre en las estrellas,
que cayó de pie como vivió, rápidamente,
que apostó su corazón al peligro
clandestino, que así como nunca
tuvo miedo supo morir en octubre
de la única muerte luminosa.
Y no te atormentes pensando, diles eso,
que anoche
lo echaron al corral de la morgue, que no sabemos
gran cosa, que ya no lo veremos
hasta después.

jueves 8 de septiembre de 2011

Mail al Senado por el desalojo de los Campus Clínicos

Estimados, comparto con ustedes el correo que le envié al Senado Universitario a propósito de la orden de desalojo que el MINSAL notificó a la Universidad a propósito de sus campus clínicos en el Servicio de Salud Metropolitano Oriente. Apenas evacuemos la declaración la publicaré.


Un abrazo


Estimados miembros del Senado, me parece urgente poner sobre la mesa un tema que ha salido a la palestra el día de ayer, que es la orden del Ministerio de Salud de desalojar los campus clínicos que actualmente ocupa la Universidad en el Servicio de Salud Metropolitano Oriente (Hospital Salvador, Luis Tisné, del Tórax e Instituto de Neurocirugía), para dar paso a procesos de licitación al mejor postor.

La noticia es de extrema gravedad, pues además de las consecuencias nefastas que implica para quienes el día de hoy realizan sus prácticas en estos lugares, demuestra mediante una actitud intimidatoria, la voluntad del gobierno de mercantilizar esta área de la salud. Mientras por una lado muestra una cara supuestamente dialogante, por el otro saca los cuchillos para acribillar un importante reducto de la Educación Pública.

Creo, por lo expresado en el párrafo anterior, que este tema está intrínsicamente vinculado con las actuales movilizaciones, por lo que no puede ser abordado como un hecho aislado, por más de que se hagan tratativas a nivel político con el gobierno para revertir esta intempestuosa resolución. En concreto, propongo que como Senado saquemos una declaración condenando categóricamente este hecho con los siguientes elementos:

  • Denuncia de la expulsión de los campus clínicos de Medicina Oriente
  • Destacar la labor que la Universidad realiza en estos espacios (quizás incluyendo una mirada autocrítica señalando que se está trabajando en reforzar el rol social de estas intervenciones)
  • Vincular esta decisión con las actuales movilizaciones, en el sentido de que este hecho importa en la práctica una mercantilización del área de la salud vinculada a la educación, y que demuestra la nula voluntad del gobierno de fortalecer la educación pública en base a criterios de carácter rentista.
  • Entregar pleno apoyo institucional a la Facultad de Medicina y decir que este agravio es a toda la Universidad por lo que es la Universidad entera la que se movilizará para revertir la medida.
Algo de estas características me imagino, y si acepta el sacar esta declaración, me ofrezco para trabajar en su redacción.

Un abrazo preocupado.

Gabriel

jueves 1 de septiembre de 2011

Informativo sobre Claustros triestamentales

Estimados, los dejo con un instructivo emanado de la Comisión de Educación del Senado Universitario que aclara dudas y fija plazos para la realización de los claustro triestamentales locales en la Universidad. Cualquier comentario o pregunta, no duden en escribir.


Un abrazo!

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Informativo Nº1 del Claustro Triestamental

31 de Agosto 2011

La Comisión Ad-hoc de Educación del Senado Universitario (CESU), encargada de la coordinación general del claustro de la Universidad, envía el siguiente informativo que aclara y complementa la invitación original emanada del Senado:

  1. Comunicaciones: El Claustro cuenta con una dirección de correo claustro@uchile.cl y una de página web (en construcción) www.debateuniversitario.uchile.cl. El correo permite enviar preguntas y documentos a la CESU y la página contendrá noticias, documentos, temas y las propuestas enviadas por las comisiones.
  1. Fechas: Se espera que la constitución de las comisiones de unidades locales (Departamentos, Escuelas, Centros, etc.) y de Facultad/Instituto y Campus se encuentren constituidas a esta fecha. Se solicita a dichas comisiones informar los miembros que la integran a la CESU mediante el correo del claustro. Dado el estado de avance en la constitución de los claustros se modifica la fecha de entrega de documentos. Las comisiones de claustro de las unidades locales (Departamentos, Escuelas, Centros, etc.) deberán entregar a sus respectivas comisiones de Facultad/Instituto el documento con propuestas el día 16 de Septiembre. A su vez, la comisiones de Facultad/Instituto y de Campus deberán entregar los documentos respectivos a la CESU el 30 de Septiembre. En esta fecha concluye la primera etapa del Claustro Triestamental, las etapas posteriores serán definidas por el Senado Universitario y comunicadas oportunamente.

  1. Proceso de discusión: La estructura jerárquica del claustro organizada en cuatro niveles (Local, Facultad/Instituto, Campus) pretende el desarrollo ordenado e informado de la discusión. Las propuestas de los claustros locales serán enviados al claustro de Facultad/Instituto, quienes definirán aquellos de interés transversal para ser presentados en los niveles superiores, i.e. Campus y Universidad; los temas de nivel Facultad serán tratados al interior de esas unidades. A su vez, las propuestas que lleguen a nivel se Campus con carácter transversal se presentarán de igual forma al nivel Universitario. Se espera que la discusión fluya en el claustro tanto entre niveles como horizontalmente entre Campus y Facultades/Institutos, mediante el uso de la página web y participando en eventos a nivel de la Universidad que se convocarán para estos efectos.

  1. Documentos: Los documentos contendrán las propuestas y análisis de temas emanados de las comisiones. El formato de las propuestas y análisis será el siguiente: i) Identificación de comisión que la emite; ii) Tema de la según clasificación general; iii) Texto que resume la propuesta concreta o las conclusiones del análisis; iv) Fundamentación. Cada comisión deberá nombrar encargados de la redacción de las propuestas, procurando mantener una adecuada representación de los estamentos; en todo caso es la comisión la que suscribe el documento final y la redacción de las propuestas que se entreguen.
  1. Temas: Los temas que se refieren a educación se clasifican en: 1) Institucionalidad, 2) Financiamiento, 3) Calidad, 4) Acceso y Equidad, 5) Fiscalización y Lucro. Otros temas que se planteen serán clasificados posteriormente.

El Senado recuerda a la Comunidad Universitaria la importancia de la participación en el Claustro, considerando que la Universidad cuenta con un acervo cultural e intelectual que le permite realizar significativos aportes a la discusión de una nueva política en educación, especialmente por ser este un tema central para nuestra institución y en plena discusión a nivel nacional.