martes, 27 de enero de 2015

Intervención votación proyecto fin al lucro-selección-copago

La alegría que muchos expresarán en esta sala por la aprobación de este proyecto, no es la misma que se vivirá fuera de ella. Desgraciadamente no la celebrarán apoderados, rectores, profesores ni estudiantes. Tampoco la celebrará la ciudadanía en general. Nadie saldrá a Plaza Italia, la Alameda no se llenará de familias alegres. ¿Qué sucedió?

Es que esta reforma no es su reforma. No es por lo que nos movilizamos. No la hemos construido entre los actores que queremos participar de una democratizante reforma a la educación. La ciudadanía tampoco la recibe como propia. Lo hemos dicho nosotros, los espacios sociales organizados, pero también lo dice la evaluación que diversas encuestas hacen del Gobierno y sus reformas.

Este proyecto, abordando un acotado aspecto de la educación chilena, no termina con lo que dice que termina. No termina la selección. Sobrevive el subsidio y los vouchers como motores de la competencia obligatoria de una educación de mercado. No se construye una alternativa en la educación pública. Entonces, entramos en una paradoja propia de la transición a la democracia: financiamos el mercado con iniciativas que se presentan como el fin al mercado. Y lo pagamos todos con plata de todos.

Pero las fuerzas democráticas y de cambio tenemos que hacernos una autocrítica. Es el Senado el que ha revertido los contenidos más relevantes del proyecto? Hemos asumido la estrategia correcta?

Es a este mismo parlamento al que las fuerzas democráticas y de cambio llegamos débiles. Concientes de que la autocrítica siempre debe partir por uno mismo, le decimos fraternalmente a Revolución Democrática, a los militantes de los Partidos Comunista y Progresista, a las bases e incluso a parlamentarios del PS y la DC: para esta reforma, tenemos que destinar nuesto esfuerzo a construir  la unidad de las fuerzas sociales antes que la unidad del Gobierno. Recuperar fuerza y abrir la puerta a las transformaciones, va de la mano de escuchar más a la Confech que a Gutemberg Martínez, más a los profesores que a Ezzati, más a las familias que a los sostenedores, más a la ciudadanía que a la  Confederación de Producción y Comercio.

Voy a votar favorablemente varias de las disposiciones de este proyecto porque como hemos dicho insistentemente nuestra voluntad y preocupación es que esta reforma salga y salga bien. Pero también rechazaré los aspectos del proyecto que desde nuestra perspectiva profundizan la subsidiariedad del Estado, mantienen la competencia entre colegios, y mediante recumbirúmbicos argumentos y laberínticos mecanismo legitiman una especie de lucro regulado. Y es que no puedo aprobar aspectos de esta reforma que van en contra de lo que hemos luchado en las calles desde hace tantos años.

En ese sentido, el 2015 que se abre al cierre de este confuso 2014 y con la votación de este proyecto, comienza con mayor nitidez para nosotros. Debe ser uno de convergencia de organizaciones políticas y sociales para proyectar una reforma democrática que, ahora sí, salgamos juntos a celebrar. Debe ser un año de más organización, de más movilización. Porque la historia nos ha enseñado que para avanzar, debemos organizarnos. Para avanzar en terminar con la segregación, con la concepción de la educación como negocio, con la privatización de nuestras vidas y la doctrina que, junto a los cuervos que anunciara Patricio Manss, vino volando en Hawkers Hunters desde Chicago de dar soluciones privadas a los problemas públicos, tenemos que volver a organizarnos, tenemos que volver a hacer política desde la sociedad y no de espaldas a ella.

Ese es nuestro tremendo desafío para este año que comienza.


6 comentarios:

Macca dijo...

Es triste ver como hay lucro en todo, la educación, salud, vivienda, obras viales, justicia, queda tanto por hacer, y se ven los mismos de siempre. Juegue Boric!

El Lector Indiscreto dijo...

Eres grande, Boric. Pero pareciera que solo tú estás luchando por esta causa
:(

Donde están los demás? Es posible que puedas hacer esta lucha tú solo?

Saludos.

Cristopher dijo...

me parece correcta tu auto critica y admiro tu fortaleza para permanecer firme ante tanto lobby. Como tu bien dices, esta reforma no es la reforma que todos esperábamos no es la reforma del pueblo. saludos

carolinaiglesias dijo...

Gran aporte a la política. Mis respetos a tu trabajo y tu forma de representar tus ideas tan necesarias para el Chile de hoy.

Anónimo dijo...

Muchas gracias por sus palabras, y por su sinceridad.

Ojala podamos seguir leyendo mas de ud. con el tiempo. Muchas gracias por lo que haces y su trabajo.

Vladimir I. Cruces dijo...

Cuando se obra en consecuencia = conviccion-proposito-autenticidad-honestidad.......estando estos cimientos enlazados en una creencia y conviccion profunda......dificilmente lo que explica y expone, puede ir hacia una direccion sin sentido.

Pocas veces, he visto en mi vida, personas con esta ENTEREZA en la cual fluye "hasta por lo poros" LO AUTENTICO Y GENUINO del diputado BORIC