lunes, 11 de julio de 2011

Bases para una propuesta de institucionalidad del Sistema Universitario


Estimados, desde el año pasado, en la comisión de Educación del Senado Universitario, venimos trabajando en una propuesta de reforma al sistema de educación superior en Chile. Después de mucho debate logramos que la plenaria del Senado aprobara de manera unánime el documento que aquí les presento.

La idea principal que nos guió fue la convicción de que la Universidad de Chile debe ser un actor de primera línea en el debate público nacional, y por ende, debe proponer políticas públicas para todo el país sin quedarse encerrada en estériles defensas corporativas.

El documento completo lo pueden descargar en el siguiente link:


Aquí un breve resumen del contenido de la propuesta

En este documento se presenta una propuesta que pretende contribuir a la necesaria reflexión del país con miras a modificar el actual sistema Universitario. Identifica las universidades, su contribución a la sociedad y una renovada relación que el Estado debe establecer con ellas, de modo de cumplir con su tarea de garantizar estudios del más alto nivel, creación y transmisión de conocimiento con niveles de calidad acorde con las necesidades de la sociedad actual y futura. La propuesta se entiende con sentido integral, de modo que una lectura parcial con énfasis particulares resulta ilegítima. Se abordan los temas de institucionalidad, instrumentos de política, fiscalización, acreditación, lucro y acceso al sistema universitario.

Los ejes principales que conforman la propuesta son:

  1. Distinguir dentro del sistema vigente tres tipos de universidades: Estatales y Privadas, y entre estas con y sin Aporte Estatal.
  2. Distinguir entre las actuales universidades Estatales complejas y docentes; Privadas con Aporte Estatal complejas con orientación pública y Privadas sin Aporte Estatal docentes y complejas.
  3. Definir el grupo de Universidades Privadas con Aporte Estatal asumiendo que deben integrarlo solo universidades complejas elegidas por méritos de al menos dos décadas de investigación y creación.
  4. Crear la Superintendencia de Educación Superior encargada de fiscalizar el sistema de universidades.
  5. Modificar la Ley de Acreditación pasando a ser obligatoria para toda universidad y se crean cuatro niveles de acreditación.
  6. Terminar con el lucro en educación superior, exigiendo que las universidades cuenten con infraestructura propia.
  7. Ordenar los instrumentos de financiamiento estatal en cuatro categorías distinguibles por sus objetivos:

    • Aporte Basal para universidades Estatales, con capítulos de docencia y extensión para todas, y un capítulo de investigación y creación para las complejas.
      • Aporte Fiscal Indirecto de Equidad para el Acceso Equitativo (AFI-AE), en reemplazo del actual AFI, para los estudiantes más destacados de cada colegio con aporte fiscal que ingresan a cualquier universidad acreditada y de acuerdo con sus condiciones socioeconómicas.
      • Aporte Fiscal Directo para Investigación y Creación, que reemplaza el actual AFD, para universidades Privadas con Aporte Estatal.
        • Fondos concursables institucionales e individuales, para impulsar tareas específicas, y a los que puede competir toda institución acreditada o investigadores que cumplan los requisitos específicos.