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miércoles, 21 de octubre de 2015

Movilización del Registro Civil y respuesta del gobierno

Ayer en la Cámara se aprobó un bono único para los trabajadores del sector salud por $50.000. Voté a favor porque más allá de mis discrepancias ideológicas con la lógica de los bonos, creo que estas discrepancias de largo aliento no es motivo suficiente para privar a trabajadores y trabajadoras públicos que muchas veces trabajan en condiciones sumamente precarias, de un aporte mínimo como éste.
Sin embargo no puedo dejar de notar el doble estándar del gobierno que promueve este bono y por otro lado desconoce el trabajo realizado en las regiones de Magallanes y Aysén para establecer una asignación por zona aislada y extrema a los y las trabajadoras de nuestro territorio. Pero por sobre todo, me indigna que mientras aprobamos este bono, el gobierno revienta a los trabajadores del registro civil que llevan 3 semanas de movilización exigiendo nada más ni nada menos que el gobierno cumpla con los compromisos que, mediante el entonces Ministro de Justicia José Antonio Gómez, el mismo se comprometió.
Y más grave aún, mientras se tramita la reforma laboral donde supuestamente el gobierno promueve el fin al reemplazo en huelga, el mismo gobierno ha comenzado un proceso de reemplazo de los trabajadores movilizados del registro civil.
Aunque sea impopular hoy, yo respaldo explícitamente a los trabajadores del registro civil en su movilización, y creo que es el gobierno el responsable de este paro. Es muy injusto que la estrategia por parte de la Nueva Mayoría, en vez de sentarse a conversar, sea buscar poner a la ciudadanía en contra de los trabajadores.
Les dejo el video con la intervención de ayer en este punto.




(Los motivos del conflicto los pueden revisar en esta entrevista a la presidenta nacional de la asociación de funcionarios http://www.latercera.com/noticia/nacional/2015/10/680-652301-9-nelly-diaz-no-negamos-nuestra-responsabilidad-pero-hay-un-gobierno-que-prometio.shtml)

martes, 25 de noviembre de 2014

Intervención reajuste sector público


Estimad@s, comparto mi intervención sobre reajuste sector público.  Por no ser parte de ningún partido, sólo tenía 2 minutos para hablar, por eso lo cortito. Como siempre, atento a sus comentarios.

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  • Cinco de seis AFP del país registraron un alza en sus ganancias durante el primer semestre de 2014.
  • Ganancias de las isapres en primer semestre de 2014 son las más altas en nueve años. Más de $ 40 mil millones sólo entre enero y junio.
  • Banca chilena por su parte, acumula ganancias por US$ 2.710 millones entre enero y agosto de este año. 32,16% en relación al 2013.

Cómo va a ser motivo de alegría un reajuste de 0,3 % real para los trabajadores. Cómo.

Para nosotros sin embargo, este reajuste implicará un aumento del orden de los $500.000 pesos. Lo que ganan la mayoría de los profesores que se han movilizado durante las últimas semanas. ¿Qué señal estamos dando hacia el pueblo de Chile? Algunos dicen que plantear esto es demagogia. Qué plantear, cómo lo hicimos con Giorgio, una rebaja de nuestros salarios, es populismo. Y mientras aquí seguramente votarán la inadmisibilidad de la indicación para evitar que este reajuste se nos aplique a quienes ganamos el sueldo más alto de los parlamentarios de América Latina, los trabajadores seguirán esperando. Como siguen esperando después de la aprobación del sueldo mínimo, aunque algunos se escuden en la CUT para obviar el debate de fondo.

Y las regiones extremas, como Magallanes, siguen esperando que el gobierno, cualquiera sea este, deje de pensar que la asignación de zona es un privilegio.

Yo, no estoy disponible para esto.

Y a la derecha , en particular al diputado Urrutia, no sean oportunistas, que tenemos memoria.

Esto también a nombre de la diputada Sepúlveda.   



                            

martes, 7 de octubre de 2014

Intervención proyecto de trabajadoras de casa particular

Todos los proyectos relativos a trabajadoras de casa particular que fueron fusionados en este proyecto tenían como uno de sus objetivos establecer que éstas tienen los mismos derechos básicos que el resto de los trabajadores, para así poder cumplir con el Convenio 189, que se votará hoy en la Cámara, y la Recomendación 201. Pese a ello, como muchas veces pasa en este congreso, los principios y las ideas matrices de los proyectos quedaron muy lejos de lo que finalmente hoy se está votando.

Cuando hablamos de trabajadores de casa particular, hablamos de uno de los trabajos más precarizados. Hablamos principalmente de mujeres, muchas de los cuales son migrantes o son las más pobres de nuestro país, siendo las más vulnerables a la discriminación en sus empleos y a abusos en sus derechos humanos. Por ello su trabajo debería ser aún más regulado y deberíamos adoptar medidas especiales para protegerlas, pero sucede todo lo contrario.

La indicación de la presidenta Bachelet establece para las y los trabajadores que viven en la casa del empleador 4 días adicionales de descanso dentro de cada mes calendario (en vez de los 2 días del proyecto de Piñera), y se acortaron los inexplicables plazos que retrasaban la plena exigibilidad de la ley. Pero el proyecto no se hace cargo de la jornada laboral de aquellas, piso mínimo para poder hablar en igualdad con el resto de los trabajadores. Así, en el mundo ideal, si a estas trabajadoras se les respeta el descanso dominical más un día de descanso a la semana y trabajan como es usual 12 horas mínimo, tendrán una jornada de 60 horas a la semana, lo que supera con creces a la jornada del resto de los trabajadores. Si sumado a esto tenemos una fiscalización casi de papel, podríamos decir que en Chile cerca de 55.600 personas, dentro de cuyo segmento el 98.2% equivale a mujeres, están en un régimen prácticamente de esclavitud al no establecer un límite a la jornada de trabajo. No olvidemos que la lucha por las ocho horas de trabajo es una lucha que dieron los trabajadores en el siglo XIX y hoy estamos amparando que existan mujeres trabajando más de doce horas diarias.

En su informe a la CEDAW el año 2012 el Estado dio cuenta de los avances legislativos en esta materia y utilizó la tramitación de este proyecto de ley para dejar tranquilo el Comité, señalando que este proyecto tiene por fin principal equiparar la jornada de las trabajadoras domésticas (hasta 72 horas semanales) a la regulación ordinaria (45horas semanales).  Situación que como sabemos se aleja totalmente de la realidad toda vez que no se regula la jornada de las trabajadoras puertas adentro y que la jornada de las trabajadoras puertas afuera, se reduce a 45 horas a la semana, pero luego se agrega una jornada adicional, sui generis en el derecho comparado (no se aplican las reglas que el Código del Trabajo estipula para la jornada extraordinaria) , de 15 horas más, que se supone se establece de común acuerdo y bien sabemos quién gana en los acuerdos entre los empleadores y los trabajadores, así la jornada sólo se reduciría de 72 horas a 60 horas, siendo aún una jornada desigual con respecto al resto de los trabajadores.

La recomendación del Comité es que la eliminación de esta distinción arbitraria, entre las trabajadoras de casa particular y el resto de los trabajadores, debe ser acompañada de la fiscalización efectiva del acatamiento de la norma más aún si se considera que el incumplimiento de la legislación, en muchos casos, se asocia con discriminaciones por nivel socioeconómico, origen étnico o nacionalidad, entre otras condiciones de las trabajadoras. Sin embargo, la  fiscalización aquí propuesta es bastante timorata toda vez que se supone existiría un choque con el derecho a la intimidad y vida privada del empleador, y por lo tanto, si este no quiere que lo fiscalicen tendría la posibilidad de negarse y concurrir en otra oportunidad a la Inspección con los documentos requeridos.

Voy a votar en contra de este proyecto porque creo que si bien desde una perspectiva restrictiva podría ser considerado un avance, sigue siendo insuficiente e incluso discriminatorio con las trabajadoras de casa particular. Pero principalmente voy a votar en contra porque no podemos seguir permitiendo, en particular en materia laboral donde se expresa quizás más violentamente las explotación de los trabajadores, la lógica de avanzar "en la medida de lo posible", un posible que por cierto no definen los y las trabajadoras, sino los empleadores y los empresarios en acuerdo con el gobierno de turno.

Quiero destacar si, el trabajo que ha realizado el Sindicato de Trabajadoras de Casa Particular, y ponerme desde ya a su disposición para colaborar en mejorar este proyecto. Mi voto es contrario a este proyecto por su insuficiencia y su inexplicable legitimación de la desigualdad de trato hacia las trabajadoras de casa particular en relación al resto de los trabajadores, pero ello no afecta mi compromiso para trabajar en conjunto con ustedes para reparar las condiciones indignas en que como sociedad hemos permitido desarrollen su trabajo.


martes, 5 de agosto de 2014

Intervención proyecto de ley Manipuladoras de Alimentos

Hoy aprobamos el proyecto de ley que mejora las condiciones laborales de las manipuladoras de alimentos. Estaremos atentos al cumplimiento del gobierno de los compromisos adquiridos, y fiscalizaremos que las bases de la licitación en Magallanes incluyan el bono de zonas extremas tal como demandan las trabajadoras de la región.



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Primero lo primero. Seguramente hoy no estaremos discutiendo esto si no fuera por su organización y movilización. Desde Arica a Magallanes (donde incluso se movilizaron con frío, viento y nieve), las manipuladoras de alimentos se han sindicalizado y han salido a las calles a exigir algo tan básico. Dignidad. $166.000 pesos... quien vive con $166.000 pesos. ¿Cuál es el valor del trabajo en nuestro país? ¿Cuál es el valor del trabajo de una trabajadora que se saca la cresta todos los días para alimentar a los niños y niñas de nuestro país? El antagonismo entre capital y trabajo se expresa con toda su violencia en el proyecto de ley que hoy estamos discutiendo.

Cuando dicen discutamos de verdad el salario mínimo, yo me preguntó por qué desperdiciamos la oportunidad de discutir el salario mínimo cuando hace un mes discutimos el salario mínimo. No nos escudemos en el futuro incierto para justificar lo que ayer muchos criticaron. Con un salario mínimo de $225.000 no se vive en Chile, y la deuda y precaridad es la realidad a la que se condena a más de 800.000 trabajadores en nuestro país. Las reformas laborales que se vienen (titularidad sindical, fin al remplazo en huelga, fortalecimiento de la negociación colectiva, piso mínimo en relación a la última negociación son necesarias y urgentes, pero no justifican seguir retrasando lo que desde el 2007 se exigía. Porque en llegar a la meta de 250.000 recién en enero del año 2016, cuando la misma cifra se proponía ya el año 2007, es ignorar que durante 18 meses también aumentará el costo de la vida y que por lo tanto, la cifra que se proponía ayer, mañana no será más que un sueldo de hambre.

Sobre el proyecto de ley en comento, que duda cabe que es un avance. Que se les pague Diciembre, Enero y Febrero, que se privilegie el contrato indefinido, que se incluya l indemnización por años de servicio y que se incorpore a la educación parvularia y básica inicial. Pero deja flancos abiertos. Veamos.

La incertidumbre que viven las trabajadoras cada vez que termina un contrato y hay que licitar de nuevo. En Magallanes, se puso en duda el bono de locomoción y movilización, y qué decir del  justo y necesario bono de zonas extremas. No es casualidad que las dirigentas de Magallanes no puedan estar hoy aquí con sus compañeras. Iba a presentar una indicación para asegurar que las bases de licitación partan del piso de la negociación anterior. Lo conversé con la Ministra y no lo haré para esta ley, porque la Ministra se comprometió explícitamente a asegurar este derecho en las leyes en materia laboral que se presentarán este 2do semestre, Tengo un escepticismo aprendido, pero creeré en este compromiso.  

La gratificación mensual también es un tema pendiente. ¿Qué justificación puede existir para que a los administrativos se les pague un bono de gratificación mensual y no a las trabajadoras que son justamente las que generan las ganancias?

Y el punto más sentido. El salario. Se retiraron las bases de licitación de contraloría con el compromiso de Educación y de Hacienda de hacer todos los esfuerzos para que el requisito mínimo para postular a la licitación sea la de ofrecer un salario equivalente a 1.3 veces el actual sueldo mínimo. Ese compromiso hay que exigirlo, y esta es la semana para hacerlo.

"Avanzar, avanzar, hacia el Paro Nacional" nos dicen las trabajadoras. Hace cuánto tiempo que no escuchábamos este sentido grito de fuerza obrara, de organización sindical, en el Congreso de la República. Y avancemos juntos hacia el paro nacional si es que el gobierno no cumple sus compromisos.

Toda la fuerza para ustedes!


martes, 17 de junio de 2014

Intervención en debate sobre eliminación del Multirut

Estimad@s, comparto con ustedes mi intervención de hoy en el debate sobre el proyecto que pretende poner fin a la figura del Multirut. Debo señalar que a partir de un acuerdo entre los jefes de bancada de RN y el PS se pidió cerrar el debate (sin que todos quienes estaban inscritos pudieran hacer uso de la palabra, entre ellos, Giorgio). Al no haber unanimidad, se procedió a votar, aprobándose el cierre por 57 votos a favor, 21 en contra y 2 abstenciones. Desde mi perspectiva es una vergüenza que, habiendo palabras pedidas, se pida cerrar el debate, y uno tan importante como este! De todas formas, creo importante hacer públicos mi argumentos en este tema, que no es sencillo y que da para mucho debate. Un abrazo!

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Me antecedieron el diputado Andrade y el diputado Monckeberg. Y esgrimieron argumentos que apuntan en direcciones contrarias. Uno pensaría que por lo tanto, votarán de manera diferente. Pero desgraciadamente no será así.

La CUT, la CPC, el Gobierno, la derecha y sus institutos compartan el mismo diagnóstico “durante años se han vulnerado los derechos laborales como consecuencia de la división o fragmentación de un empleador en varias empresas o razones sociales”,  si partimos de la idea de que empresarios y trabajadores defienden intereses antagónicos e irreconciliables, ¿existe la posibilidad que el diagnóstico sea el mismo? Si, pero es imposible que lleguemos a la misma solución, uno de los dos saldrá perjudicado. ¿Quién pierde en esta pasada? Para entender esta discusión debemos ir al origen. El concepto de empresa en el Código del Trabajo fue incorporado mediante la ley N° 18.018 en el año de 1981. Su propósito era evidente: limitar la negociación colectiva más allá de la empresa en que el trabajador presta servicios.

La fragmentación del empleador en varias empresas o razones sociales no genera grandes dificultades en materia civil y comercial, pero si lo hace en materia laboral, generando graves consecuencias en una serie de instituciones que fueron concebidos en base a la noción clásica de  empresa. Pero, sin lugar a dudas, el ámbito más perjudicado es el que dice relación con la organización sindical y en la negociación colectiva, siendo uno de los artilugios más útiles para tornar ineficaces estos derechos colectivos.

Los académicos y la gran mayoría de las organizaciones están contestes: la iniciativa en análisis no soluciona absolutamente nada y aún más incluye una serie de requisitos y eleva los estándares normativos para su declaración, lo que va a entrabar la solución del problema principal –los derechos colectivos y particularmente la negociación colectiva, puesto que complejizan la noción de empresa, cuestión que evidentemente favorece a los empresarios, pues obtener la declaración de empresa será más difícil para los trabajadores.

Nos hemos juntado con muchos sindicatos, de Magallanes y a nivel nacional, y uno de ellos nos dijo  “la indicación del Gobierno no soluciona los problemas de fondo, cuales son proteger los derechos de los trabajadores respecto a sus organizaciones, derechos laborales y de seguridad social, pago de las gratificaciones y una negociación colectiva real. Todas estas materias no se ven reflejadas en la indicación y nuevamente se está llegando al maquillaje del problema.”

Todos los invitados al trabajo en Comisión, incluso la CUT que hoy apoya el proyecto, reconocen que lo que se requiere es eliminar el concepto de empresa, como en todas las legislaciones comparadas. Como señala el Profesor Caamaño el concepto de empresa que establece la legislación laboral chilena tradicionalmente ha sido interpretado de manera formalista, particularmente con la dimensión colectiva, pero desde hace bastante tiempo la jurisprudencia lo ha ido superando a partir de la noción de unidad económica, reconociendo una responsabilidad solidaria de los grupos de empresas desde el punto de vista de los derechos individuales. Al respecto, el proyecto de ley desconoce esa jurisprudencia y pretende construir un concepto que impide las posibilidades reales de que se produzca una negociación colectiva, desconociéndose así todo el avance que se ha realizado a partir de la aplicación de los principios del derecho laboral, el principio de primacía de la realidad y con el concepto de subordinación y dependencia. ¿Por qué  en el caso de la negociación colectiva se le deben dar garantías adicionales a los empleadores?

Las indicación 3G) señala debe existir una dirección laboral común, junto a diversas condiciones tales como la similitud o necesaria complementariedad de los productos o servicios que se elaboren o presten o la existencia de un controlador común. Si bien se ha señalado que tienen carácter indiciario y que no son copulativos, de la redacción se desprende que sí se debe sumar a lo menos una de estas condiciones a la dirección laboral común. Por lo demás, son requisitos absolutamente ajenos a las nociones tradicionales del derecho del trabajo, que harán prácticamente imposible que los trabajadores puedan hacer efectivos sus derechos. El profesor Ugarte señaló que si se llegara a publicar la ley en los términos planteados, los abogados de las empresas utilizarán las nociones de negocios específicos o negocios directamente complementarios, diciendo que, pese a ser un solo empleador “sus negocios no son el mismo” o “o no son complementarios” -la sección corbatas no es complementaria de las sección lavadoras-, por lo que ambas pueden funcionar por separadas. La  mayoría de las empresas que conforman un grupo son suficientes y autosuficientes, tienen su propia personalidad jurídica, tienen sus propios gerentes y tienen su propio cuerpo directivo, por lo que un juez podría resolver que no se ha acreditado que estas empresas puedan desprenderse del grupo de empresas, lo que lleva a que prácticamente en ningún caso se va a poder acreditar de que se está frente a un solo empleador.

El profesor César Toledo Corsi, manifestó su preocupación en este sentido, pues la indicación del Gobierno afecta dramáticamente la autonomía sindical, toda vez que se requiere un trámite previo de cara a los casos de multirut para poder constituirse y también para ejercer el derecho a negociación colectiva. Añadió además que la indicación del Ejecutivo, tal como lo señalaron los abogados del Centro de Estudios del Trabajo, también va a afectar el fuero de la negociación colectiva. Por último señaló un tema que nos preocupa de sobremanera, deben cautelarse las facultades de la Dirección del Trabajo que, en materia de negociación colectiva, le permiten intervenir en el evento que el empleador hubiere utilizado razones sociales múltiples. La propuesta del Ejecutivo propone que la Dirección del Trabajo debe emitir un informe durante el proceso judicial que deberá tramitarse ante el Juez del Trabajo, lo que implica un detrimento de las facultades fiscalizadoras que actualmente puede ejercer.

Contradicciones de la Nueva Mayoría

Hoy, de cara a la aprobación de este proyecto, queremos constatar la gravedad del cambio de opinión de los diputados y senadores de la Nueva Mayoría. Durante el gobierno de Piñera se opusieron tajantemente a él, hoy y sin haber cambiado sustantivamente el proyecto, en lo referente a sus críticas, dan el sí. Ejemplo de ello es el Diputado Andrade quien en su momento sostuvo que “existe abundante jurisprudencia que ha construido un concepto de empresa, por lo que carece de sentido introducir una reforma legal en este ámbito, o la misma indicación número 1, del Senador Muñoz Aburto, que proponía sustituir el artículo primero contenido en el proyecto de ley en estudio eliminando el concepto de empresa. Lo mismo el Senador Letelier que dejó constancia que el Partido Socialista estimó que lo óptimo sería eliminar el concepto de empresa, resultando suficiente el concepto de empleador.
Lo mismo podemos decir de las críticas de Bárbara Figueroa y del Vicepresidente de la Central Unitaria de Trabajadores, señor Nolberto Díaz, quienes en su momento abogaron por su eliminación, habida cuenta de los efectos negativos que habría producido para la defensa de los derechos de los trabajadores. Bárbara Figueroa, agregó que si la entidad que representa quisiera avanzar en el marco del desafío que se ha propuesto, que es la nueva institucionalidad laboral, evidentemente que la demanda debiera ser terminar con el concepto de empresa.

Al leer la discusión pareciera que estábamos todos de acuerdo en eliminar el concepto de empresa, pero hoy votaremos un proyecto que lo legitima. Votaré en contra porque las modificaciones que introduce el Senado no cambian de manera sustantiva este proyecto, proyecto que como ya hemos señalado es claramente un retroceso en materia de derechos, de sindicalización, de negociación colectiva y, en definitiva, de transparentar las relaciones entre empleadores y trabajadores, algo media entre las críticas y los aplausos. Hay una fuerza que sin haber participado abiertamente del debate público, actúa con toda eficacia, descansando en el peso de la noche.

Y ciertamente no es la fuerza de los trabajadores. Esa fuerza tiene prohibido expresarse, tiene prohibido articularse. De eso se trata esta discusión.

Pero sería una aberrante simplificación e injusto de mi parte achacar toda la responsabilidad a la Concertación. Ahí están sus críticas declaraciones. ¿Qué pasa entre medio? ¿Por qué votan hoy contra sus mismas posiciones públicas?

Quisiera aportar con un punto de vista sobre esta situación de apariencia contradictoria. Sucede que hay otros actores, que no se exhiben con toda transparencia, pero que en este país disponen de mucho poder “de hecho” y mucha conciencia de ese poder, de la capacidad que tienen de orientar en una u otra dirección de nuestra sociedad. Es el empresariado el que dispone de medios de comunicación que día a día van delimitando quién y cómo participa de la discusión pública; financia la política, dispone de lobbystas para incidir en el proceso legislativo; sus funcionarios tienen, en tanto individuos, un cómodo tránsito entre la empresa privada y el aparato público, etc.

En ese sentido resulta del todo interesante la intervención que hiciera el ex ministro secretario general de gobierno de Patricio Aylwin, Enrique Correa, en un debate cerrado en el Centro de Estudios Públicos en el mes de marzo ante importantes empresarios. Allí los invitaba a abrirse a algunos cambios. A cambiar el sistema binominal para no cambiar la constitución. A asumir un costo tributario para destapar la olla a presión que significaba el “malestar social”. A no temer a la reforma educacional, porque los empresarios decentes no la sufrirían. Y sobre todo, los llamaba a tener tranquilidad, pues en todas las otras materias, el gobierno mantendría una política de grandes acuerdos que caracterizaron a los años noventa.

Desde aquí me tomaré la licencia de hacer una interpretación, pues no queda nada más que intentar interpretar un comportamiento tan contradictorio como aquel de la Nueva Mayoría frente a este proyecto.

Mi interpretación es que aquí opera el miedo. El miedo ante los poderes fácticos y su capacidad de dirigir a la sociedad chilena. Y ante esto toman una decisión: para tratar de avanzar en la reforma educacional es necesario hacer una concesión en materia laboral. Para tranquilizar al empresariado frente a la reforma tributaria y educacional, se les dará una señal de que hay ciertos elementos claves del modelo de la dictadura que se mantendrán incólumes. Ustedes aprobarán el proyecto de Multirut que aplaudió la Fundación Libertad y Desarrollo.

Sin embargo, esto no es lo más grave. Lo más grave es que ustedes, la Nueva Mayoría, le presenta ahora al país este proyecto como uno pensado para defender los intereses de los trabajadores, como parte de una nueva legislación laboral, como la manifestación de un nuevo ciclo político.

Aquí es donde más gravemente se equivocan. Esta política ya fue derrotada, y lo será de nuevo si es que las fuerzas que queremos lograr transformaciones no escribimos un nuevo rumbo. Aquí es donde se marcan nuestras diferencias con la Concertación y con la todavía vieja “Nueva Mayoría”.

El siglo XX demostró una y otra vez que sin una sociedad consciente, organizada y participe del proceso político no hay camino de transformaciones posible. No hay técnico, burócrata ni muñeca política que pueda reemplazar el rol de sociedad organizada y desplegada sobre el escenario político para enfrentar a los poderes fácticos.

Al presentar este proyecto como algo que no es, ustedes no solo le están mintiendo al pueblo, más grave aún, lo desarman, lo anulan, y le impiden constituirse como actor.

No se confundan, esto no se trata del todo o nada. Muchas veces en política hay que pactar, hay que llegar a acuerdo, pero esos pactos y esos acuerdos hay que hacerlos de cara a la ciudadanía, no a sus espaldas. Que esta “Nueva” coalición inicie su mandato concediéndoles a los poderes fácticos operar tras bambalinas de la política, eludiendo su deber de hacerse parte del debate público, es hacer nacer un proyecto político en una funeraria.

Todos debemos ser parte del debate público. Es la única forma de construir democracia. Y aquellos que quieran hacer transformaciones en esta sociedad sepan que estas solo se lograrán cuando construyamos una alternativa política que sea una conducción abierta, transparente y democrática de esos procesos. Mientras tanto, los cambios que tanto anhelamos, seguirán esperando.


(votación que cerró el debate sobre el multirut)